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Hizo el primer busto de Eva Perón y estuvo con Picasso

Written By Charles Francis on 02 octubre 2011 | 2:30

Por Santiago Baraldi.- A los 76 años, Francisco Pelló sigue activo en su taller de Rosario, tiene proyectos y critica el arte moderno. Escultor, pintor y dibujante, quiere hacer la estatua de su “amigo Fontanarrosa” y critica la de Olmedo. 

El escultor, pintor y dibujante Francisco Pelló lucha por conseguir un lugar para los Artistas Plásticos de Rosario, entidad que preside. En su taller de la cortada Amazonas al 3200, rodeado de cinceles, martillos, pinceles, bustos de Evita, de Perón, de Cristo, y un San Martín que está finalizando, el escultor recuerda su derrotero. “Rosario me fundió tres veces”, confiesa, con espíritu y buen humor. Nacido hace 76 años en Valencia, España, Pelló llegó con su padre a los 14 años a Rosario, en 1949. 

“Viví de chico la Guerra Civil, y tuve la suerte de estar dos veces con Picasso, que me dedicó dos dibujos que tiene su hijo Daniel en París”. Fanático del mármol de carrara y de la obra de Miguel Ángel, hace no tanto tiempo fue convocado por la Municipalidad para hacer un monumento a Alberto Olmedo y otro al Che Guevara. “Al Negro me decían que tenía que hacerlo sentado en un banco, y me negué a exponerlo como si fuera un bicho de feria. Me parece que se merecía otra cosa. Y cuando tenía el boceto del Che, apareció un tipo de Buenos Aires que hizo ese bodrio, y mi propuesta quedó trunca…”, recuerda y se queja. Y también resiente que desde la Municipalidad no les brindan un lugar para que las obras de los artistas plásticos de la ciudad tengan un ámbito propio: “Es parte de un patrimonio cultural de una importancia tal que es criminal que se pierda. He estado explicando esto, pero no he tenido respuesta”, lamenta. 

Aunque pocos saben que fue él, Pelló realizó en 1953 el primer busto de Eva Perón en el país, cuando se cumplió un año de su muerte: se emplazó en Avenida del Rosario y Lituania y supo tener pétalos metálicos abiertos como una flor en cuyo centro estaba la fallecida primera dama. Por su forma, semejante a gajos y por el poder que ejerció la “Abanderada de los Humildes”, voces antiperonistas no tardaron en llamarlo “La Mandarina”. El mote quedó, aunque hoy sólo queda la estatua: hace una década se robaron los pétalos. Décadas más tarde, en 1988, a Pelló le pidieron una Eva de pie, en bronce: “Fue por encargo del entonces responsable del Sindicato de la Carne, Gerardo Cabrera, y nunca me pagaron. Parece que un cheque que había mandado Lorenzo Miguel para que yo cobrara quedó en el camino”, dice ahora, ácido, el escultor. 

Pero no fue la única vez que perdió: en 1957, para la inauguración del Monumento a la Bandera, con solo 22 años, le encargaron dos gigantografías en óleo de Belgrano y San Martín, que al mes de estar exhibidas desaparecieron, como el cheque que le prometieron por ese trabajo. 

—¿Los oficios vinculados al arte están en vía de extinción? 
—Se van perdiendo, hoy los chicos que salen de las facultades, tanto de Arquitectura como de Arte, salen muy verdes. Todo lo que es técnico científico avanza a niveles impresionantes, lo humanístico y los oficios retroceden en la misma proporción. Soy uno de los pocos que quedan en el país que tiene el conocimiento de los oficios. 

—¿Cómo ve el llamado arte moderno? 
—El arte es fácil de apreciar y de entender, lo difícil es crearlo y realizarlo. Cuando una obra necesita ser explicada para entenderla, toda la literatura que se precise, es la exacta medida de las falencias del autor que no supo poner en su obra lo necesario para que ésta se exprese por sí misma, el arte no puede ser un insulto a la inteligencia. 

—¿Qué opina de las instalaciones? 
—En este momento, en el país hay una muestra, que es la más importante que se llama ArteBa, exponen todos y es el disparate más grande de la historia del arte nacional. Llevo 68 años consecutivos con el arte y creo que tengo algo para decir. El primer premio lo obtuvo un rosarino, que nos hizo quedar de bien… (se agarra la cabeza). Son un par de zapatos viejos con dos moluscos podridos adentro. Tienen que estar podridos porque si no, no es lo mismo… (ironiza). Eso fue el primer premio, que lo pagan empresas muy importantes que están muy conformes con que la gente sea cada día más imbécil, así nos cagan más fácil. El arte, que siempre fue un cronista de las épocas, refleja lo que pasa en la sociedad. Entonces, la sociedad ve dos zapatos viejos con dos moluscos podridos dentro y lo aplaude… ¡Ese es el nivel cultural que tenemos! Se pudrió, como los moluscos… (se ríe de la obra de Carlos Herrera, Autorretrato sobre mi muerte). 

—Hay mucho esnobismo también… 
—Esto comenzó hace muchos años. Enio Iommi, otro rosarino, juntó unos adoquines, los envolvió en alambre, los llamó «desgastes» y dijo que era una escultura. Te aseguro que yo le doy una piedra y mis cinceles y no sabe hacer nada. También un tal Pollok, americano, que ponía unas telas en el piso y corría en derredor tirando pinturas de distintos colores y luego las vendía. La revista Life le dedicó páginas y páginas a un tarado haciendo una taradez. Por eso yo no voy a ningún lado, hay un circuito donde se mueve mucho dinero, gente que paga por cualquier bodrio un disparate. ¡Como estará de enfermo el arte que inventaron los curadores! Y son los que matan al arte. 

—Usted alguna vez planteó un Nuevo Renacimiento, ¿a qué se refería? 
—Era una manifiesto a las nuevas generaciones, alertarlas que no caigan en la trampa de esos sectores nefastos que pretenden hacerles creer que éstas son la únicas propuestas estéticas válidas de nuestro tiempo, que el arte del pasado está perimido y que el hoy y el futuro son las instalaciones, los inodoros, tripas… 

—¿Será que ya no hay maestros? 
—Es probable, hay chicos que quieren saltear etapas, es un mal de nuestro tiempo, creen que ya saben todo. Tengo la suerte que a mi taller vienen a consultarme y les hablo. 

—¿Cuál fue su formación? 
—Mi abuelo Vicente llegó a Rosario en 1908, fue uno de los que hizo la Iglesia Santa Rosa, Mendoza entre Corrientes y Entre Ríos. Mi padre Francisco fue uno de los pintores más antiguos de la ciudad, contemporáneo de Alfredo Guido, hermano de Ángel, junto a Toledo, Salinas y mi viejo. De casualidad nací en Valencia y viví allí hasta los 14 años. Tuve la suerte de estar dos veces con Picasso, e incluso hay dos dibujos que me dedicó que los tiene su hijo Daniel en Paris. Viví la Guerra Civil, recolecté cuerpos destrozados, fue muy duro. Estudié en la Escuela Taller y Casas de Oficios de las Fallas. Volvimos a Rosario con mi familia el 20 de septiembre del 49. A los 19 años estuve a cargo del Departamento de Arte de la Municipalidad, bajo la intendencia de José Lo Valvo. 

— ¿Con qué material se siente más a gusto para trabajar? 
— Sin dudas el mármol de Carrara, la mejor piedra. Después de 60 años, logré hacer un “carrara” propio. Así corregí el busto de Bartolomé Vasallo que estaba en el Concejo. Me lo trajeron sin orejas, con la nariz rota, lleno de magullones. Cuando lo volvieron a colocar no notaban los arreglos. Ese busto fue una obra del escultor italiano Juan Mantovani. La escultura es luz, si está correctamente ubicada, es luz, porque no tiene color… Cuando estuve en Italia, en Carrara, en los mismos lugares donde extraía sus bloques Miguel Ángel, lloré de la emoción. Hay dos obras mías expuestas en el Vaticano. Aquí en Rosario, hay una, dura como el granito, que está en el Parque Independencia, que la han querido romper y no han podido. Es la única escultura móvil que tenemos en la Argentina, es un Monumento a la Cooperación, que es un globo terráqueo gigantesco, con muñequitos alrededor. 

— ¿Usted hizo la estatua de Eva Perón en la Mandarina? 
— El primer busto de Eva en el país lo hice en el 52, cuando se cumplía el primer aniversario de su muerte, por pedido de la Municipalidad. Luego se la robaron. En 1988, a pedido de Gerardo Cabrera, ex secretario de la carne y gente de la CGT local que ya no está como Rabanito Barrionuevo, hice una Eva en bronce. Nunca me pagaron. Me enteré que la plata la mandaba Lorenzo Miguel y nunca llegó, después me dijeron que la hija de Cabrera tenía una casa nueva muy linda en Villa Gobernador Gálvez (se ríe). Ya tenía otro antecedente. A los 22 años me encargan para la inauguración del Monumento a la Bandera dos gigantografías en óleo, de tres metros de alto por dos de ancho, de Belgrano y San Martín. Estuvieron expuestas y un buen día desaparecieron. Nunca se supo quién se las robó. Recuerdo a uno de la administración, me lo crucé en calle Córdoba y me dijo «te felicito por el cheque que cobraste», ¿qué cheque? le dije yo, «el de 73 mil pesos» que alguien se lo debe haber quedado. 

— ¿Qué escultura le gustaría hacer para la ciudad? 
— La de mi amigo Roberto Fontanarrosa. Ya tengo un boceto, el Negro de pie rodeado de sus personajes. En su momento me convocaron para hacer la de Olmedo, les mostré qué quería hacer y me vinieron con que haga a un Olmedo sentado en un banco de plaza, para que la gente se siente y se saque fotografías…Yo soy escenográfo y conozco lo que es una representación. El Negro era un embajador de nuestra ciudad, no había una vez que no nombrara a Rosario… y ahora es un bicho de feria, él no se merecía eso.

Jorge Riestra

Written By Charles Francis on 06 abril 2010 | 21:00

El Paraná vio crecer a Rosario: aldea en 1770, villa en 1823, ciudad en 1852. Y Rosario vio muchas veces como el Paraná crecía, se encabritaba, se desbordaba -muelles de madera arrasados, islas flotantes  camino del Plata-.
En Rosario nací, en una calle de barrio, a diez cuadras del río, a diez del centro, a diez del parque.
Aquí empecé a escribir -doce o trece años y ya en una mesa, una silla y una ventana-.
En 1948, mi primera obra; en 1956, mi primera novela.
La docencia como "segundo oficio", y siempre escribiendo, queriendo escribir, descubriendo, intentando descubrir.
La noche como sitio y vivir, mirar, oír.
De visual, a auditivo. Trabajo la cantera del habla.
En 1963 se me otorgó el premio trienal "Carlos Alberto Leumann", y en 1988, por "El Opus", el Primer Premio Nacional de Literatura.
Algunas de mis obras: "El Espantapájaros" (1950), "Salón de billares" (1960), "El taco de ébano" (1962), "La ciudad de la torre Eiffel" (1963), "A vuelo de pájaro" (1972), "El Opus" (1968), "La historia del caballo de oros" (1992).
Jorge Riestra.

N del E: Mi más profundo agradecimiento al Sr. Jorge Riestra, quien muy amablemente me atendió y me brindó esta información para ser publicada.

Este famoso escritor rosarino, logró conmoverme con estas líneas que escribió especialmente para esta publicación, no sé si por su simpleza y elocuencia, o por el enorme sentimiento que expresaba en sus palabras.

Angel Guido (Arquitecto)

Fue uno de los hijos más meritorios de Rosario, en donde viera la luz en 1896, en un hogar tradicionalmente inclinado a las bellas artes. 
Su nombre quedará unido permanentemente a la ciudad por ser el autor principal de una de las maravillas arquitectónicas contemporáneas: el Monumento Nacional a la Bandera de la Patria.

Angel Guido cursó sus estudios en la Universidad de Córdoba graduándose como ingeniero civil en 1920 y como arquitecto en 1921.
Desde ese momento su obra fue muy intensa, sostenida por su probada ductilidad artística, tanto en la docencia superior y universitaria como en sus múltiples facetas literarias, además de la de conferenciante munido de vasta erudición.

Apenas creada la Universidad Nacional del Litoral fue designado profesor de historia de la arquitectura y de otras asignaturas.
De su labor en la cátedra perdura el buen recuerdo.

En 1948 fue nombrado rector de la Universidad Nacional del Litoral, cargo que dejó dos años después.
Entre los muchos trabajos que Guido dejó en el campo de la arquitectura está la elaboración de los planos reguladores de Rosario, Mar del Plata, Salta, Tucumán, el proyecto de la Ciudad Universitaria de nuestra ciudad además de otras obras importantes.

Asimismo se le debe el proyecto premiado del Monumento a la Batalla de San Lorenzo, de alta calidad artística en su límpida y moderna concepción.

Como escritor se dio a conocer como poeta en 1922, pero pronto dejó esa modalidad para ceñirse a la prosa en la que produjo ensayos muy meritorios que van desde la Fusión hispanoindígena en la arquitectura colonial hasta su obra acaso más enjundiosa Redescubrimiento en América del Arte, libro valioso para interpretar los procesos culturales de Hispanoamérica.

Guido, cuyas vinculaciones de pensamiento con Ricardo Rojas, de quien fue amigo, son claras, también estudió el arte mestizo, tanto en sus ensayos sobre el Aleijadinho como en su Influencia indígena en el arte colonial mexicano, que le encomendara el gobierno de México.

Como homenaje a Rosario escribió con el seudónimo de "Onir Asor" una extraña novela simbólica que tituló "La ciudad del puerto petrificado".

Copiosa es también la obra que Guido cumpliera fuera del país ya sea como representante en congresos internacionales de arquitectura como en universidades de América y de Europa. Además integraba numerosas entidades científicas y artísticas del mundo.

Angel Guido mostraba además de su polifacética personalidad, otras virtudes acaso más entrañablemente valiosas: la sencillez, el amor por el terruño, la cordialidad de su trato, el señorío de sus maneras, la consubstanciación con la realidad de las esencias argentinas y americanas, la fe y el optimismo en el futuro del continente, esta tierra eurídica, como solía decir, con el neologismo acuñado por Ricardo Rojas.

Falleció en Rosario, el 29 de mayo de 1960, y sus restos mortales descansan en el cementerio El Salvador, a la vera de la calle mayor.

En el primer aniversario de su muerte sus amigos colocaron en su tumba una placa de bronce, que dice: "Forjador de Belleza, Maestro, Rector, Ingeniero, Arquitecto, Urbanista, Historiador, Redescubridor de América en el Arte, Conferencista, Crítico. Realizó obras de trascendencia continental. Creador del Monumento y Parque nacional a la Bandera".

En verdad Angel Guido fue hijo esclarecido de Rosario.

UNA ANECDOTA SOBRE EL PROYECTO DEL MONUMENTO NACIONAL A LA BANDERA
En una entrevista que le hicieran a Guido en el año 1960, decía: "... que la búsqueda a través de imágenes, escorzos y formas, fue incesante.
Junto con Bustillo trabajamos día y noche para alcanzar el proyecto final cuya Torre y Proa fueron considerados en el concurso de 1940".

Se extendió en pormenores del primer proyecto, salpicados de episodios, en ocasiones risueños y en otras dramáticos, recordando con gratitud y emoción el equipo de técnicos que colaboró en los trabajos.

El proyecto se elaboró en una suerte de taller de construcción precaria, recordando que veinticuatro horas antes de cerrarse el concurso, sobre un plano ya terminado, extendido en el tablero, cayó un ladrillo desprendido de las bovedillas del techo.
Hubo que rehacerlo en horas con las angustias del apurón.
Recordó agradecido a los dibujantes, mostrando preocupación porque no se olvidaran sus nombres.
"Trabajaron con insospechado entusiasmo y recuerdo con afecto los gratos momentos compartidos en el taller.
Me acuerdo de los hermanos Carlos, Carmen y Enrique Rodríguez Dóndiz, Oscar Pujals, Pons Suárez, a los hermanos Eusebio y Manuel Chamorro, Nidia M. González y al arquitecto Roal A. Heit...".

Y así fue relatando acontecimientos desesperantes, dolorosos, amargos, desconocidos, por el público que hoy admira su obra.
Bien podría parafrasearse el gran esfuerzo que realizaron tantos rosarinos casi anónimos, con aquella afirmación de Miguel Angel cuando criticaban o halagaban sus frescos de la Capilla Sixtina: "Todos hablan pero ninguno se da cuenta de cuanta sangre cuesta".

Con justicia debiera repetirse este pensamiento para el caso del Monumento Nacional a la Bandera.

Antonio Berni

Written By Charles Francis on 27 marzo 2010 | 14:20

Pintor: Antonio Berni nació en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, en 1905 y murió en Buenos Aires en 1981. Sus padres eran de origen italiano, su padre Napoleón Berni era sastre nacido en Italia, su madre Margarita Picco era argentina hija de inmigrantes italianos radicados en Roldán, un pueblo de la provincia de Santa Fe.
En 1914 ingresó como aprendiz en el taller de vitrales Buxadera y Cía, estuvo allí durante un año. En 1915 su padre los envía a casa de sus abuelos maternos en Roldán. En 1925 gana la beca del Jockey Club de Rosario para ir a estudiar a Europa.
En 1920, con 15 años, expuso sus cuadros por primera vez, en el Salón Mari. Eran paisajes suburbanos y estudios de flores y expuso en la galería Witcomb de Buenos Aires. Para entonces ya recibía halagos de los críticos de arte en diarios como La Nación y la Prensa (diarios muy reconocidos de la época). En esta época sus cuadros respondían al impresionismo y paisajismo.

Roberto Fontanarrosa

"De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de Literatura.  Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro".

Roberto Fontanarrosa
1944:
Era domingo y el parto había sido normal, salvo por un detalle el bebé resultó negro y canalla. El 26 de noviembre nace en Rosario (Argentina) Roberto Fontanarrosa -El Negro- humorista gráfico, escritor e hincha de Rosario Central. Ese mismo mes aparece la revista "Rico Tipo", cuna de las osadas "Chicas de Divito" y exponente de una década en que la historieta y el humor gráfico argentino crecen y se consolidan.
En mi niñez fue todo normal, todo común, sin catástrofe, sin privaciones terribles y sin acontecimientos sobresalientes. Mi niñez no da ciertamente para escribir una novela angustiante. Ni da tampoco para una historieta.

1954:
El pequeño Fontanarrosa se encuentra con su verdadero amor: la pelota, Va a la cancha por primera vez a ver un partido entre Rosario Central y Tigre. Si hubiera que ponerle la música de fondo a mi vida, sería la transmisión de los partidos de fútbol.

1957:
Fin de la escuela primaria: "Andá al industrial porque en la industria está el futuro del país. Lo que se estudia ahí tiene una aplicación", le recomienda el padre. "Que haga lo que le guste, pero por si acaso que estudie inglés" , acota la madre al verlo copiar insistentemente los dibujos de "Rayo Rojo" , "Puño Fuerte", "El Tony" y "Misterix". Por esa época inicia el curso de los "12 Famosos Artistas" que la Escuela Panamericana de Arte dictaba por correspondencia.

1961:
Negado para las matemáticas, la física y la quimíca, Fontanarrosa deja el secundario después de repetir tercer año. No siento ninguna frustración por haber abandonado: al fin de cuentas soy un precursor de la deserción escolar. De esos días, el único recuerdo agradable que se conserva es el de los días miércoles al mediodía que salía del colegio para comprar en el kiosco "Hora Cero". La revista, fundada por Héctor Germán Oesterheld, es considerada un hito de la historieta.

1962:
Se viste- por primera vez- de traje para viajar a Buenos Aires, En busca de trabajo llega a editorial Columba, donde le prometen un guión, pero la propuesta nunca se concreta y Fontanarrosa se vuelve a Rosario.

1963:
Empieza a trabajar en la agencia de publicidad de Roberto Reyna y le va bien , aún a su pesar. Trabajaba sin la menor convicción. Es que siempre me pareció imposible que una persona pueda comprar un vaso porque alguien se lo inculca en un aviso.

1968:
El año del Mayo francés, del asesinato de Martin Luther King y de la dictadura de Juan Carlos Onganía, Fontanarrosa publica su primer chiste : un policía muestra su bastón manchado de rojo-sangre dice " no hay ninguna duda, eran comunistas". EL trabajo-que recuerda al "palito de abollar ideologías" de Mafalda. Dibujado más o menos para la misma época- aparece en la revista rosarina "Boom". La publicación había convocado al dibujante para ilustrar las tapas serias en color ( cosa que para mí era totalmente nueva, porque ya había crecido con historietas blanco negro). A falta de alguien que hiciera la página de humor, la dejan también en sus manos.

1971:
Año memorable para Rosario Central, que por primera vez, sale campeón. Gol inolvidable el que hace Aldo Poy de palomita, gracias al cual los leprosos de Newells quedan eliminados en la semifinal. En homenaje a esa histórica jornada, Fontanarrosa escribió el cuento "19 de septiembre de 1971", incluído en Nada del otro mundo, la compilación que Ediciones de la Flor publicó en el 88.
En pleno auge de la era James Bond, Fontanarrosa crea una parodia del agente secreto- 75 páginas dibujadas en tinta china- , de la que sólo se publican capítulos en la revista rosarina "Tinta". Boogie, el aceitoso , es el descendiente directo de este personaje que reeditará la Universidad de Rosario. También en "Tinta" aparece otro trabajo, hecho con estilográfica : Tadea y sus hijos, una historieta "a la italiana" donde todo lo que ocurre es terrible.

1972:
Surge en Córdoba la revista humorística " Hortensia", que llega a tirar más de cien mil ejemplares por números . Dirigida por Alberto Cognigni, colaboran en sus páginas Caloi, Brócoli, Lolo Amengual, Crist, Ian, y el propio Fontanarrosa, entre otros.
Era una gran vidriera para muchos de nosotros. Aquí fue donde ya me dejé de complejos y me lance a la historieta , copiando sin asco a (Hugo) Pratt.
"Hortensia" fue la madre de sus dos hijos Boogie el aceitoso e Inodoro Pereyra, el renegau
A fines del 72 aparece también "Satiricón", donde el humorista publica unas historietas basadas en cuentos de Borges, en películas o en best-sellers famosos.
¿ Quié es Fontanarrosa? Preguntaba en su tapa el primer volumen de humor gráfico de este artista de 28 años publicado por Ediciones de la Flor. A partir de entonces, y con ese sello, aparecieron tomos humorísticos suyos sobre casi todos los temas : el fútbol, el sexo, el fútbol, la política, el sexo, la cultura, el fútbol....

1973:
La nueva contratapa del diario "Clarín" es un signo del fortalecimiento del género de la historieta y el humor 7gráfico argentinos, que ya no necesitan de modelos ni de nombres importados. Convocada por Caloi, se instala en el matutino toda una banda de humoristas autóctonos : Viuti, Tabaré, Altuna, Dobal, Ian, Rivero, Crist y - por supuesto- Fontanarrosa, que allí continúa. Desde entonces, muchos lectores empiezan a hojear el diario por la parte de atrás.

1974:
Nace la revista "Mengano", adonde emigran varios de los integrantes de "Satiricón": Limura, Bróccoli, y Amengual, así como Viuti y Fontanarrosa que trabajan simultáneamente en las dos publicaciones. Para la mismo época el humorista colabora también en otros proyectos tales como "Chaupinela" y " La Cebra a Lunares "- Medio a la fuerza, a "Mengano" se muda el renegau.
Es mismo año, Inodoro hace rancho aparte : Ediciones de la Flor publica la primera compilación de sus aventuras, puntapié de una serie que ya ha superado la veintena de volúmenes. A Boogie le bastó una bazuca y una granada de trotyl para conseguir -en buenos términos- que la editorial lanzará también el título inicial de su colección, que ahora ya tiene doce tomos.

1976:
Inodoro se instala junto a la Eulogia y el Mendieta en el diario "Clarín". Luego de pasar por diferentes secciones se incorpora a "Viva", rediseñada revista dominical del matutino.
Para entonces el bar "El Cairo", en Rosario, se había transformado ya en el sitio de encuentro de la "mesa de los galanes", después inmortalizada en uno de los libros del humorista : una veintena de hombres se reúnen todas las tardes y lo fantástico es que no se habla de nada importante, es la insoportable levedad de la conversación.

1979:
Boogie toma por asalto las páginas del quincenario "Humor Registrado". No se producen víctimas ni daños materiales. En su larga y violenta vida, la historieta se publica también en el semanario "La Maga" y en publicaciones mexicanas y colombianas. He recibido muchas cartas en contra Boogie, pero las más preocupantes eran las que me llegaron a favor. Eran una cosa terrible, tipos felices porque por fin llegaba alguien que les pegara a los negros y a las mujeres

1980:
Fontanarrosa. Comienza a colaborar en la elaboración de los espectáculos de Les Luthiers. Los conocí personalmente cuando presentaron "Mastropiero que nunca "en Rosario y se quedaron en la ciudad una semana. En esa época querían formar una grupo de apoyo que les tirara ideas, el grupo no se formó pero yo empecé a trabajar con ellos.

1981:
Editorial Pomaire publica Best Seller , novela inicial de Fontanarrosa. El mismo sello lanza, al año siguiente, El área 18, su secuela.

1982:
El mundo ha vivido equivocado sostiene Fontanarrosa en el título del primer libro de cuentos, publicado por Ediciones de la Flor. A él le siguen No sé si he sido claro, Nada del otro mundo, Uno nunca sabe, El mayor de mis defectos y La mesa de los galanes, entre otras compilaciones de relatos.

1984:
Aparece en el mercado "Fierro", una revista que promueve la experimentación temática, narrativa y técnica de la historieta, un género que - para entonces- ya ha perdido su ingenuidad inicial. A sus páginas se incorpora, algunos años después, la serie
Semblanzas deportivas creadas por Fontanarrosa así como las aventuras de Sperman, un donante de esperma.

1985:
Ediciones de la Flor reedita Best Seller, un verdadero éxito de ventas- tal como su nombre obliga - y también El área 18. Aparece, además, una novela nuevecita , La Gansada.

1994:
Año mundial. El humorista es contratado por "Clarín" para comentar los partidos jugados por la selección argentina en los Estados Unidos. Hay que decirlo : en realidad, son narrados por la Hermana Rosa, una mentalista que predice los resultados. En 1994, además, recibe el Premio Konex.

1995:
Para cuando aparecen los cuentos La mesa de los galanes , los galanes ya se habían mudado de mesa. Dejaron El Cairo para instalarse en un nuevo bar, la Sede.

1998:
Inodoro Pereyra el renegau, cumple 25 años y los festeja con usted en este volumen monumental.

HISTORIA DE UNA BANDA

 
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