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Las cinco historias de fantasmas más aterradoras de Rosario

Written By Charles Francis on 22 octubre 2015 | 13:22

El relato de un empleado municipal, que asegura que vio un fantasma en el Palacio de los Leones, refrescó las historias de espectros y aparecidos que se cuentan desde hace años en Rosario. Aquí las cinco más escalofriantes que rescató LaCapital.com.ar:

El relato de un empleado municipal, que asegura que vio un fantasma en el Palacio de los Leones, refrescó las historias de espectros y aparecidos que se cuentan desde hace años en Rosario. Verdaderos o falsos los relatos circulan de boca en boca entre los habitantes de la ciudad que las dan por ciertas. Aquí las cinco más escalofriantes que rescató LaCapital.com.ar:
1- Villa Hortensia: los vecinos de la actual sede del Centro Municipal de Distrito Norte, la señorial casona ubicada en Warnes 1917, aseguran que cuando el edificio estaba abandonado y sin energía eléctrica, por las noches las luces se encendían y se apagaban repetidas veces. Aseguran que era un llamado de alerta de María Hortensia de Echesortu, antigua dueña de la propiedad, que temía que la mansión cayera bajo el peso de la piqueta. Hoy, la guardia noctura del lugar, sostiene que cuando oscurece una figura femenina se pasea por los jardines.
2- El Salvador: la historia se incluye en el documental "Rosario misteriosa". Cuenta que años atrás el conductor de un colectivo de la línea 114 pasó, en horas de la madrugada, frente al cementerio ubicado en Ovidio Lagos entre Pellegrini y Perón cuando una joven imprudentemente se le cruzó en el camino. El hombre, que iba medio dormido, clavó los frenos para evitar atropellarla. Asustado se bajó a ver si había la había lastimado y no la encontró. Al reanudar la marcha, escuchó un ruido a sus espaldas y al mirar por el espejo retrovisor vio a la chica, sentada en el últitmo asiento y llorando.
3- Hospital de Emergencias: fue el primer hospital de la ciudad, inaugurado en 1898, y funcionó hasta mediados de 2007, cuando sus instalaciones quedaron vacías. Cuentan los guardias a los que se les encomendó que hicieran las guardias nocturnas que por las noches, en los laberíticos pasillos del viejo nosocomio, se escuchan quejidos, llantos y gritos de dolor. Y los vecinos, al caer la tarde, han visto y hasta han fotografiado, en una de las ventanas de uno de los pisos superiores, la figura de una mujer que mira lánguidamente a la calle, vestida con una bata blanca. Nadie sabe quién es, porque el edificio hace años está abandonado.
4- La Ocho: la voz de alerta la dio hace ya varios años atrás la locutora que cubría el turno de madrugada en la emisora de calle Córdoba 1843. Por las noches, cuando se quedaba sola en el estudio, veía pasearse por los pasillos la figura de un hombre. Nunca se cruzó con él, hasta una noche que fue al baño ubicado en la planta superior del edificio y vio una cabeza que apenas asomaba por la puerta. Salió rápidamente para sorprenderlo pero no había nada, sólo escuchó pasos que bajaban las escaleras. Al preguntarle al guardia de seguridad si había visto a alguien, le respodió que no, que estaba solo.
5- Museo Castagnino: emplazado en el corazón del Parque de la Independencia, el museo se fundó a partir de una donación de Rosa Tiscornia de Castagnino "in memoriam" de su hijo Juan Bautista, quien fuera pintor, crítico y coleccionista de arte. Cuentan los empleados más antiguos que ellos han percibido una presencia fantasmal que recorre los pasillos en las horas que el museo permance cerrado. Aseguran que se trata de un pintor al que las duras críticas de Juan Bautista le cercenaron la carrera y que juró venganza. Lo cierto es que, por las noches, los guardias de seguridad le escapan al horario nocturno. Por las dudas. 

“La casa de los fantasmas”

Written By Charles Francis on 11 enero 2015 | 21:21

La casa de calle Alberdi 1040
Gabriela Alonso:
“La casa de los fantasmas”
La casa de calle Alberdi 1040 fue lugar de descanso del General Urquiza, denominada en aquella época “paraje el Arroyito”. Más acá en el tiempo aquella casa también fue denominada por lo vecinos como la “casa de los fantasmas”, debido a misteriosos sucesos ocurridos en su interior. La casa también fue Unidad Básica, salón de baile, restaurante, jardín de infantes, casa de compraventa. Se supone que en este ámbito no sólo se generaban episodios que desquiciaban a los moradores, sino que ellos gravitaron sobre la vida social y política de nuestra región.
Buscando mas también dice de la existencia de túneles en esa zona luego te agrego mas información..Besos.

Carlos Enrique Katalinich Gagete:
La casa de los fantasmas fùe un parador de carretas llamada la casa de Urquiza quien la usaba para descanso de sus tropas en las incursiones hacia otros puntos de la región.Se comenta que hay algunas tumbas enteradas inclusive hacia los costados subterraneos de las fincas linderas. Entre varias apariciones espectrales se habla de la presencia de Don Pacífico Mateklicam y Eustaquio Rodriguez. Ruidos de cadenas, carcajadas y gemidos es comun que los hayan mencionado con el correr de los muchos años.En las ùltimas decadas todos los emprendimientos han fracasado: El jardín de in fantes,la compraventa , la parrilla,entrte otros. La última actividad fue del bailable llamado She moe que perduró algunos años con una actividad muy conflictiva. Actualmente sòlo se conserva la fachada puesto que en el interior todas las paredes han sido tumbadas quedando un gran salon dividido en dos y un pequeño patio trasero y un pasillo lateral. En un contrato de alquiler figuraba como locadora una mujer de apellido Natale.

Alguna gente afirma en los últimos años haber visto sentado en el ventanal que da al frente al mismísimo gral.Urquiza...

Vuelven a ver al fantasma de Firmat y llaman a la policía

Written By Charles Francis on 15 octubre 2012 | 19:33

Los empleados de la patrulla urbana de esa ciudad se encontraron otra vez con la misteriosa mujer en el cementerio. Esta vez llamaron a la comisaría y los uniformados recorrieron la necrópolis.
La entrada del cementerio de Firmat. (DiarioFirmat.com)

¿Un fantasma recorre Firmat? Los vecinos no pueden salir del asombro. La semana pasada, la noticia sobre la aparición de una misteriosa mujer en el cementerio causó estupor entre los pobladores y cuando todos estaban hablando del tema, los agentes de la patrulla urbana local aseguran haberla visto otra vez.

Según publicó este lunes el sitio DiarioFirmat.com, el jueves último “alrededor de las 2.40 de la madrugada, la patrulla observó nuevamente la figura de la misma mujer vista días atrás, pero en esta oportunidad, dentro del cementerio”.

Los empleados municipales contaron que al divisar a la misma mujer la enfocaron con las luces de la camioneta y notaron que con la luz baja la podían ver. Sin embargo, aseguran que “al hacer el cambio de luces solamente se veía la silueta que es traspasada”.

Los agentes que se volvieron a encontrar con la misteriosa mujer consultaron con su superior y llamaron a la policía quien fue hasta la necrópolis.

Los agentes municipales aseguraron que la mujer tenía “la misma vestimenta, estaba detrás de la puerta del cementerio de espalda como caminando hacia adentro por el camino central que va hacia una cruz en el fondo”.

Cuando llegaron los dos móviles de la policía los empleados de la patrulla municipal contaron lo sucedido pero los uniformados no encontraron nada fuera de lo normal al recorrer el cementerio.

Los trabajadores municipales aseguraron haber visto nuevamente a la figura de una mujer y dejaron constancia en acta de lo ocurrido.

Pasa a través de la gente, el fantasma de Firmat

Written By Charles Francis on 03 octubre 2012 | 19:30

Agentes municipales afirmaron que apuntaron con los faros de la camioneta a una extraña mujer que ingresaba al cementerio local y el haz lumínico la traspasó. Ya la habían visto perderse en un cañaveral para luego desaparecer.
La entrada del cementerio de Firmat. (DiarioFirmat.com)
Una aparición fantasmagórica sacudió las calles de la vecina localidad de Firmat, la misma ciudad donde hay dos hamacas que se mueven solas. Al menos es lo que creen haber visto dos agentes municipales en la puerta del cementerio local, según publicó el diario Diario Firmat.com. Se trata de una mujer extraña que, al ser iluminada, reveló un cuerpo espectral.

En conversación con el programa Radiópolis (Radio 2), el director del diario, José Pellegrini, brindó detalles acerca del hecho que él mismo investigó periodísticamente. Según sostuvo, dos hombres que trabajan en el Municipio realizaron el 13 de septiembre pasado su recorrida de costumbre: “Dentro del circuito pasan por el cementerio porque hay magia negra y robo de bronces”, explicó.

Sin embargo, algo extraño sucedió esa noche. De acuerdo a lo publicado por el sitio on line, los trabajadores declararon al respecto: “Caía una llovizna fuerte sobre la ciudad, entonces recorriendo las cercanías del lugar eran las 3 y media de la mañana, lo recuerdo bien, ingresamos el camino central del cementerio y observamos en uno de los bancos ubicado en el ingreso hay una mujer sentada, nos acercamos más con el vehículo y la llamamos “señorita, señora” a lo que ella no responde pero su mirada siempre al frente”.

Pellegrini contó en diálogo con el periodista Roberto Caferra que los municipales le dijeron que la joven en cuestión iba vestida con pantalones negros y polera cuello alto del mismo color. Un dato curioso: a pesar de la lluvia ella no se mojaba y además estaba descalza. “Su piel era blanca y la cara demacrada, sin perder los rasgos de juventud, su pelo era rubio, lacio y largo”, detallaron los agentes. El periodista consideró que se veía como una mujer de entre 35 y 40 años.

El relato publicado en el diario indica que la joven se levantó y caminó hacia el cantero ubicado sobre un costado del ingreso principal, lo rodeó y tomó la calle Italia, yendo hacia la zona rural. Los agentes la siguieron: “Cuando encendimos la luz alta vemos a la mujer totalmente transparente, que continua caminando por el camino hacia una zona de cañas donde dejamos de observarla”, describieron entrevistados por Pellegrini.

El periodista señaló que trataron de dar con la mujer en el cañaveral pero les fue imposible. “Fueron a hablar con la superior de Seguridad Ciudadana para comentarles lo sucedido. Dejaron constancia de eso porque no pensaban que era un fantasma sino alguien enfermo o drogado”, continuó.

¿Quién es esa chica?

“Una semana después volvimos nuevamente al cementerio y observamos a la misma mujer pero esta vez estaba parada cerca del cantero , estaba vestida de la misma forma mirando hacia el ingreso al cementerio”; expresaron los agentes de la Patrulla a DiarioFirmat.

El testimonio de ambos coincide en que la mujer ingresó al cementerio y en ese momento, la enfocaron con las luces de la camioneta y volvieron a advertir que el haz lumínico la atravesaba.

“Esta segunda vez que la vimos intentamos llamar a la policía pero los celulares que utilizamos para comunicarnos estaban fuera de servicio entonces uno de nosotros se acercó con su tableta la dejó en la puerta del cementerio y a los pocos minutos lo revisó y lo único que escuchó en forma clara fue “ja, ja, ja”, agregaron los empleados firmatenses.

“Estuve 15 días detrás de ellos (los agentes) para que me contaran. Nunca fabularon nada, es gente normal y laburadora”, observó el periodista sobre los protagonistas de este gran misterio.

Una madre cree que su hijo fue enterrado vivo

Written By Charles Francis on 27 mayo 2012 | 11:56

Relato estremecedor

Una madre cree que su hijo fue enterrado vivo ahora exhumarán el cuerpo

Etiquetas: Rosario, enterrado vivo

24/05/2012 08:44:32  | Exigió en Tribunales que se le realice una autopsia al cadáver de su hijo de 25 años que falleció el lunes. Según contó, durante el velatorio sangraba, se le ponía la piel de gallina y hasta abrió y cerró los ojos en distintas oportunidades. Ahora el juez Carlos Rubén Leiva ordenó la exhumación del cuerpo para que se le realicen los análisis al cuerpo. El estremecedor testimonio acá

s realmente fuerte el relato de una madre que pidió desde ayer la exhumación del cuerpo de su hijo, con el que pasó varias semanas de un hospital a otro de Rosario y de Villa Gobernador Gálvez, hasta que fue finalmente fue trasladado el Cullen de la ciudad de Santa Fe.
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Es realmente fuerte el relato de una madre que pidió desde ayer la exhumación del cuerpo de su hijo, con el que pasó varias semanas de un hospital a otro de Rosario y de Villa Gobernador Gálvez, hasta que fue finalmente fue trasladado el Cullen de la ciudad de Santa Fe. 

Ahí fue operado a corazón abierto por una afección cardíaca, pasó unas 4 semanas en terapia, y luego comenzó a mejorar hasta llegar a una sala común. “El fin de semana estuvo bien, pero el domingo lo notaba exaltado, inquieto. Pedí a una enfermera que lo asista y me dijo que descansara, yo hacía tres días que no dormía, salí al pasillo y cuando volví estaba muerto”. Fue de un momento a otro y los médicos no supieron decirle el motivo.

Luego trasladaron el cuerpo a Rosario, y durante el velatorio observó cosas que la hicieron dudar. “En un momento comenzó a sangrar por donde tenía conectada la sonda, era sangre líquida y el cuerpo ya tenía más de 24 horas de muerto. Además le levantaba la remera y se le ponía la piel de gallina, le tomaba la mano y cerraba los dedos”.

Elizabeth le contó esto al encargado de la cochería, que “se apuró a cerrar el cajón” y llevarlo al cementerio. A partir de ahí la mujer se apostó en las puertas de Tribunales para exigir la exhumación del cuerpo, ya que para ella “fue enterrado vivo”.

En la mañana de hoy, el juez Correccional Carlos Rubén Leiva emitió una orden para que el cuerpo sea analizado por los médicos legales, y si corresponde, buscar a los responsables.

Fuente: Notiexpress

Fenómenos paranormales en un bar rosarino

Written By Charles Francis on 09 abril 2012 | 19:42

Mi abuelo Pepe era “mi abuelo” a pesar de ser el padrastro de mamá, se llamaba José Marraro , supo incursionar en política, conoció a Eva Perón y fue dueño, durante muchos años, del bar “El Círculo”, en Laprida y 3 de febrero de Rosario.

Su mujer y mi abuela, Dora Legarreta, supo acompañarlo siempre en el manejo y la administración del bar, formaban un matrimonio muy querido en el ámbito gastronómico rosarino.
Luego de ser vendido, a fines de los ochenta, el bar pasó por otros dueños y conservó el nombre hasta hace poco, relacionado con el teatro que está a una cuadra, hoy se llama “Strood inn bar”, e intenta semejar más a un pub inglés que al café-bar luminoso y con teléfono público que conocí en mi infancia.


Pasar frecuentemente con el auto me hace rememorar esa esquina, parada obligada cuando veníamos al centro con amigos en los años 70, y lugar de encuentro de miles de situaciones familiares. Usábamos una mesa ubicada cerca de la caja, que mi papá llamaba “el confesionario del abuelo”, donde relucía una antiquísima registradora de formas modernistas. Recuerdo el café con leche con muchas medialunas, los “emparedados” de jamón, queso y huevo, y una pizza riquísima de queso de máquina. No volví nunca más a sentarme en alguna de sus mesas.

En noviembre me confiaron información increíble del bar “El Círculo”, avisé a mi confidente, de quien no voy a dar su nombre, que iba a contar lo que sucede, quizá más motivado por los recuerdos de la infancia que por los fenómenos fantásticos que, asegura, ocurren allí.

Recibí el primer mail el 6 de noviembre pasado en donde me cuenta que “varios empleados del lugar y algunos que ya no están, han experimentado avistamientos y sensaciones raras, de presencia paranormal, cada vez son más frecuentes, de mayor magnitud e intensidad”, se me consultaba, además, sobre la historia del lugar y si allí habían ocurridos hechos trágicos, que ameriten la existencia de fantasmas.

Sinceramente tengo algunos raros recuerdos, al Círculo solían ir cirujanos del sanatorio Rosendo García a tomar whisky disimulado en tazas de té, había mesas de los actores y actrices de “Amigos del Arte”, a quien mi abuela surtía de artefactos escenográficos, un cura salesiano con su novia y los gremialistas metalúrgicos, algunos de ellos “calzados”, reunidos en acaloradas discusiones. No. No había nada de sobrenatural en eso.
Otro mensaje, del 9 de noviembre, me cuenta algunos detalles “Se ven cosas raras y se sienten presencias”, y al parecer también se han visto espíritus, los empleados coinciden especialmente con un hombre vestido de blanco, ¿será el abuelo Pepe cuando atendía las mesas con su impecable chaquetilla?.

Según la testigo una moza vió niños y también a una mujer de negro, vestida de época. La confidente agrega “se escuchan voces, las cosas se caen solas sin explicación”. uno de los últimos sucesos fue que “algo” tocó en el mismo lugar del cuerpo, no detallan dónde, a dos empleadas.
Insistí para realizar alguna reunión con los trabajadores pero tienen miedo y los dueños, parece, no quieren hablar al respecto. Los mensajes eran nerviosos y demostraban preocupación e interés por solucionar el tema y acabar con estas temibles presencias. Lo cierto es que, desde que mi abuelo dejó el bar, luego de amasar una pequeña fortuna con él, éste nunca funcionó como entonces y se han sucedido inexplicables fracasos comerciales.
Esperemos que los dueños y empleados se animen a contar lo que pasa, o al menos que los fantasmas les confiesen los motivos de su presencia.
Recordando a Reynaldo Sietecase “los bares son barcos en tierra”, lugares con magia y misterio, en donde ocurrieron cosas que se olvidaron y otras que no se pueden olvidar, siempre hay gente que se estremece con ellos. Hoy “El Círculo” quiere seguir contando historias, créalo o no.

José Marraro (en el círculo) junto a Eva Perón en alguna de sus visitas a Rosario, en esa época se desempeñaba como “conciliador laboral” del Ministerio de Trabajo y luego fue propietario del Bar El Círculo, entre otros emprendimientos gastronómicos.

Las inexplicables marcas en maizal causan conmoción en la localidad de Pujato

Written By Charles Francis on 08 abril 2012 | 13:00

No hay evidencia en los caminos de acceso al campo de que hayan circulado vehículos. Los vecinos del lugar aseguran que en los últimos días avistaron extrañas luces por las noches. El propietario del terreno radicó la denuncia en la sección 14ª de policía. Los propietarios del campo donde se produjo la intrusión aseguraron que no faltó nada.

Es una pueblo tranquila, con rtimo cansino y siestas que se prolongan como las sombras del otoño, en la que en los últimos tiempos no se habló de otra cosa que no sea de la sequía y del precio de la soja. Sin embargo, desde hace una semana no hay otro tema de conversación que las extrañas marcas que aparecieron en un campo de la zona. Y también, de las luces en el cielo.

"Hace una semana que se empezó a hablar del tema, del maizal donde encontraron los tallos de las plantas aplastados y las luces que se ven en el cielo a la noche", cuenta a LaCapital.com.ar Fabián, productor agropecuario que, aunuqe no lo dice directamente, no da crédito a las versiones que han circulado por el lugar en los últimos días.
El campo está ubicado a unos 2 kilómetros de la ruta 33, es una plantación de maíz a la que se llega por un camino rural que bordea al cementerio del pueblo. Tiene como un ingreso una tranquera de madera que está cerrada, pero sin candado. No obstante, no hay señales de que nadie haya pasado por ahí en mucho tiempo, no hay huellas de pisadas ni de neumáticos.
Las marcas tienen unos 300 metros de largo por dos de ancho y están ubicadas en un campo de 40 hectáreas, donde hay plantado maíz, aún sin cosechar. Pujato está ubicada a 42 kilómetros al oeste de Rosario, sobre la ruta 33.
Y lo curioso es que si se mirá más allá, a unos diez metros del ingreso, se alcanzan a ver las marcas, que forman una trazo sinuoso en forma de "eme" y terminan en un cículo que, a la distancia asoma perfecto. Las plantas de maíz están aplastadas, como si un objeto enorme y pesado se hubiera posado sobre ellas, quebrándolas y empujándolas contra la tierra.
"Lo extraño es que de la tranquera hasta las maracas no hay ningún signo de que haya andado alguien por el lugar", comentó un vecino que, temeroso, pidió que su identidad se mantuviera en reserva. "Es como si hubieran venido volando, hubieran aterrizado en el lugar y después se hubieran dido", dijo, a modo de explicación, pero con prudencia, sin nombrar nada furea de la común.
Los propietarios de los terrenos, asustados ante la intromisión de la que fueron víctimas, dieron parte a la policía del pueblo. También, consultaron a los habitantes de las cercanías a fin de saber si habían visto algún movimiento extraño. La respuesta fue negativa, salvo por el rumor que, finalmente nadie confirmó, de que, días atrás, habían sido vistas unas extrañas luces en el cielo.
El titular de la seccional 14ª de Pujato,  el comisario Walter Freniche, confirmó la denuncia y aseguró que se constató la zona del campo que había sido afectada por el fenómeno. Asimismo, reveló que no se habían detectado signos de que hubieran pasado vehículos, en los caminos aledaños. Si bien no aventuró hipótesis, el jefe policial admitió que es un "caso difícil".
Nadie se presentó a dar su testimonio a la policía, pese a que el rumo de un posible avistamiento de ovnis en la zona es un secreto a voces.
"El comentario está, pero que hayan venido a declarar no", insitió Freniche. Las marcas en el campo están, son reales, tangibles y son un misterio que, por ahora, no parece que vaya a develarse.  

Salir a la caza de fantasmas

Written By Charles Francis on 29 octubre 2011 | 9:16

Los doctores Venkman, Stantz y Epengler, expertos en parapsicología y desocupados, deciden fundar la empresa Los Cazafantasmas, dedicada a limpiar Nueva York de ectoplasmas. Así comienzan a ir tras apariciones espectrales por toda la ciudad usando tecnología sofisticada en misiones que se tornaban cada vez más peligrosas. Ésta es la trama de una de las películas de ficción hollywoodense más recordadas de la década del 80. 

Ahora: Nicolás Martínez Lage y Eugenia Benet se conocieron allá por el 2001 en la Facultad de Derecho de Buenos Aires. Después de haber compartido historias de sucesos paranormales vividos durante sus adolescencias y ver que ambos mantenían el mismo interés por este tema se lanzaron a la investigación y caza de fantasmas, armados con equipos de sofisticada tecnología, hasta que en 2009 llegaron a conformar el primer grupo de ghost hunting en el país: la Sociedad de Estudios e Investigaciones Paranormales (Seip) de Argentina. Y esto no es ninguna película. Cualquier similitud con lo anterior es pura coincidencia. 

Los fantasmas siempre intrigaron a los que creen en ellos como a los que no. Es uno de esos misterios que despierta con la oscuridad de la noche pero se desvanece al alba. Ruidos, llantos, pasos o gritos que vienen de ningún lado. Puertas que se abren y se cierran solas. Una respiración ajena que crispa los pelos. Sombras que se mueven sigilosamente y no se dejan percibir del todo. Quizás todo esto esté relacionado con la presencia de un espectro o solamente con la idea que se tiene de ellos a través de los mitos y leyendas que recorren las calles. Para Nicolás y Eugenia los fantasmas existen y no dudan al momento de ir tras ellos. "Empezamos a hacer investigaciones caseras y en casas de amigos, con un grabador de voz y cámara de fotos. Con el tiempo fuimos perfeccionando el método y paralelamente fue creciendo el interés de la gente por lo que hacíamos", contó Nicolás, que además de cazafantasmas es abogado. 

Según él mismo lo define, el ghost hunting es un método para encarar "el análisis y estudio de los fenómenos paranormales. La base es la aplicación de equipamiento y tecnología para detectar estos fenómenos, prescindiendo de las experiencias personales o la utilización de médiums o sensibles". Y entre su equipo básico para trabajar utiliza una cámara de video infrarrojo multiespectro que cuenta con la posibilidad de captar video y fotografía en todo el espectro de luz, tanto el visible como el no visible por el ojo humano; cámaras de fotografía infrarroja y ultravioleta; grabadores de audio, especialmente uno que es el único producido para el investigador paranormal y permite registrar en frecuencias inferiores al rango del oído humano (15 hz); analizadores de espectro de frecuencias; medidores de electromagnetismo y temperatura; medidores de condiciones climáticas; equipos de ITC y generadores de ruido blanco.

El servicio que ofrecen no es a cambio de dinero, por eso el primer paso antes de poner manos a la obra en un caso es realizar una serie de entrevistas con las personas que dicen tener un fantasma en sus casas. "Una vez sorteado ese paso, concertamos un día fotografía y distintas variables ambientales. Después revisamos todo el material buscando la evidencia de la actividad paranormal reportada", explicó Nicolás. 

Sombras que meten miedo
Las entidades paranormales pueden ser diferentes. Según las clasificación que sigue la Seip pueden ser: entidades de tipo residual (que no interactúan con el ser humano), inteligentes, demoníacas (generalmente se les atribuyen las posesiones) y poltergeist. En la mayoría de los casos la gente reporta escuchar voces, ver sombras u objetos que se mueven solos y caídas drásticas de la temperatura ambiental. Algunos pocos reportan violencia física y apariciones de cuerpo entero. Definitivamente la pieza de evidencia que más obtenemos son las psicofonías o EVP (Fenómenos de Voz Electrónica). La evidencia en video es mucho más difícil de obtener y muchas veces no es lo suficientemente clara como para poder exhibirla", agregó Martínez Lage. 

Para estos investigadores el momento ideal para ir tras un fantasma es la noche ya que consideran que a las entidades les cuesta menos manifestarse en horarios nocturnos. También es necesario permanecer en el lugar con las luces apagadas para no generar confusiones en las cámaras con destellos de otras fuentes de energía. Pero cumplir con todos los requisitos y lograr identificar a una entidad no arroja todas las respuestas. Uno de los grandes misterios es el porqué de este tipo de fenómenos. Parecería que hay una relación entre muertes violentas o súbitas y los casos de actividad paranormal. "Pese a que hemos podemos decir en forma concluyente cual es el nexo entre los casos", afirmó Nicolás. 

Uno de los recaudos que toman en cada investigación los miembros de la Seip es no prometer nada que no puedan lograr. "A veces intentamos pedirles a las entidades que se retiren del lugar y en casos violentos sugerimos la bendición de un sacerdote o rabino. La realidad es que cuando hay entidades inteligentes, que tienen conciencia, la clave es descubrir qué es lo que las retiene en el lugar. Pero, en nuestro caso particular, nos limitamos a registrar estos fenómenos. Si dijéramos que podemos resolver todos los casos estaríamos generando una expectativa para la que no podemos dar seguridad. Nosotros realizamos un acercamiento distinto al fenómeno paranormal prescindiendo del aporte de médiums, videntes o psíquicos, aplicamos sólo la ciencia y la tecnología en las investigaciones, a fin de obtener evidencia sólida y verificable de la actividad paranormal en nuestro mundo", concluyó. 

Espectros rosarinos
En la ciudad muchas son las historias de fantasmas y algunas de ellos lograron su lugar en el salón de la fama. Según Adriana Felicia, integrante de Movimiento Rosarino de Narraciones Orales (Moronao), en el teatro El Círculo "se escuchan voces y en los pasillos, algunos vieron a una niña que merodea por la sala". 

La mansión de Warnes 1917, donde funciona el Centro Municipal de Distrito Norte, también es morada de un fantasma, el de María Hortensia de Echesortu, quien le dio nombre al lugar (Villa Hortensia). Muchos aseguran que la vieron recorrer los pasillos y llorar en el sótano. Dicen que intentaba proteger la casa de ladrones cuando nadie la habitaba y hasta hoy se escuchan rumores de que todavía sigue por allí. 

Otro espectro que dio que hablar fue el que habitaba el edificio del viejo Heca, que ya fue demolido. Cuando el hospital se mudó a las nuevas instalaciones, el silencio interrumpido de esos largos pasillos, recorridos por la muerte, hacía temblar a los guardianes nocturnos en cada una de sus rondas de vigilancia. Aseguraron escuchar gritos de dolor o quejas de sufrimiento. Versión que fue sustentada por los dichos de los vecinos de la zona. 
 Carina Toso | Edición impresa 
ct@diariocruzdelsur.com.ar

Misterio: Los muertos en el Bar

Written By Charles Francis on 28 septiembre 2011 | 11:06

Todavía se mantiene en pie una casa en la que sus habitantes no se ven ... pero se hacen escuchar. 
El Equipo Investigativo Enigmas realizó una exhaustiva investigación en una antigua casona donde se vienen dando varios hechos extraños como son presencias, golpes en las paredes, objetos que se mueven de lugar y sobre todo (tal vez lo más espeluznante) ruido de cuchillos que se entrecruzan en invisible pelea; sin olvidar los gritos que se escuchan en el sótano. 
Los investigadores fueron agredidos por invisibles entidades en una jornada de trabajo dominada por la tensión y la incertidumbre. Todo lo actuado, el testimonio del morador, de sus vecinos …. 

Una historia inquietante. 
LA CASA
Esta antigua construcción se remonta a principios del siglo XX y tiene las características de las casas de la época: La enorme puerta de madera, de dos hojas es flanqueada por dos ventanas simétricas, también de madera, pero con pesadas rejas trabajadas. Detalles arquitectónicos alrededor de las aberturas y semi columnas en la fachada, dan a la construcción una señorial presencia. 
Esta casa ocupa una esquina y aunque internamente es una sola construcción, tanto la puerta que se encuentra en la ochava, como la ventana que está a su lado, nada tienen que ver con la fachada general. La puerta de la esquina, de gruesa madera, tiene postigones que alguna vez cubrieron los hoy inexistentes vidrios y además tiene la particularidad de terminar en semi-circulo en su parte superior. 
La ventana adyacente también tiene las mismas características. La explicación es que, el ala izquierda es la casa familiar propiamente dicha; mientras que hacia la derecha se encontraba el almacén de ramos generales y despacho de bebidas. 
Hoy la vereda es inexistente y la falta de revoque en algunos lugares deja ver esos antiguos ladrillos asentados en barro. 
En el interior de la casa, se pueden observar las habitaciones altas, con cielorrasos de tela que al estar totalmente destruidos dejan ver las alfajías de duras maderas en las cuales descansan las herrumbradas chapas de zinc que alguna vez fueron el techo. 
Los pisos son de madera y mientras en algunos lugares se mueven inquietantemente (sobre todo los que están sobre el sótano), en otros faltan peligrosamente los listones de madera. Esta casa tiene dos habitaciones “a la calle” y el zaguán de entrada. Una galería abierta pero techada y con piso de baldosas (que alguna vez fueron rojas), comunica con la otra parte que componen la cocina, el comedor y una pequeña pieza (que hoy es la única ocupada). El baño es solo una pequeña construcción, alejada de la casa, ubicada en el medio del patio. 

Alguna vez debió tener una cortina como puerta y dentro, solo un agujero en el piso de cemento, le da la característica de “excusado”. Llama la atención en la pared un agujero en forma triangular que hace las veces de ventana. En cuanto al negocio familiar, fue sin lugar a dudas, un característico almacén con despacho de bebidas y lugar para juegos de naipes. 
La gran habitación tiene todavía los restos de un desvencijado mostrador, algunas sillas y mesas de madera casi destruidas por completo y en estantes colocados en las paredes se pueden encontrar todavía un par de sifones metálicos y algunos envases de vidrio de bebidas que ya no se comercializan, además de viejos porrones que alguna vez contuvieron caña o alguna bebida similar.

Los añosos árboles de la vereda sirven de marco a esta construcción que ha superado los cien años y que todavía alberga habitantes ... algunos de este mundo y otros del “más allá”. 

SU HISTORIA 
Tenemos acceso a la historia de los habitantes primigenios de esta casa gracias a su actual morador y a las referencias de viejos vecinos del lugar. La casa fue construida por un matrimonio que llegó desde España, cuando terminaba el siglo XIX y estas tierras se mostraban prometedoras de una vida mejor. 
Él era un joven español, nacido en tierras de Zaragoza, llamado Joaquín Manuel Antúnez Zubizarreta (o Subirreta, ya que el dato no es claro). 
Su esposa, conocida por todos como “doña Irma”, (en realidad Inma, apócope de su verdadero nombre Inmaculada Concepción García y García), era una joven de clase aristocrática en su Zaragoza natal y cometió el pecado (para su familia) de enamorarse de Joaquín que no tenía un oficio determinado ni tampoco estudios. Joaquín vendió los pocos bienes que acababa de heredar de su padre, se casaron sin el consentimiento familiar y prácticamente huyeron hacia América. 
Por algún extraño designio del destino se radicaron en este lugar. Joaquín, que pasó a ser para todos “Paco, el gallego”, construyó esta casa y abrió su almacén donde los lugareños podían no solo conseguir comestibles y bebidas, sino también despuntar el vicio del alcohol y del juego (naipes en el salón y bochas en un costado de la casa). 
Se cuenta que Paco se volvió mujeriego y afecto a la bebida, por lo que su almacén era un reducto de borrachos y pendencieros que muchas veces llevó a peleas que terminaron con heridos de cuchillo e incluso con dos muertes. 
Doña Irma, aquella hermosa joven española fue perdiendo no solo su belleza, sino también su alegría. Se convirtió en una mujer amargada, triste, resentida y victima de su esposo que cuando estaba borracho le pegaba e insultaba. 
Nunca tuvieron hijos y se dice que la única vez que Irma estuvo embarazada, lo perdió por culpa de una feroz golpiza de su marido. Esta es, a grandes rasgos, la historia de este lugar y sus habitantes. 

Cuando Paco murió (se suicidó), muchos pensaron que su mujer había aprovechado una borrachera para terminar con quien tanto la hacía sufrir, pero nunca se pudo comprobar nada y todo terminó en comentarios de vecinas. Doña Irma continuó con el negocio varios años más, pero ya no hubo más expendio de bebidas ni mesas para juegos de cartas. Solamente un almacén común fue su medio de vida hasta que se jubiló. Murió con más de 80 años. Su cadáver fue encontrado por sus vecinos después de varios días, ya que siempre vivió sola. 

LOS HECHOS EXTRAÑOS
En la casa se vienen dando varios hechos extraños como son presencias, golpes en las paredes, objetos que se mueven de lugar y sobre todo (tal vez lo más espeluznante) ruido de cuchillos que se entrecruzan en invisible pelea; sin olvidar los gritos que se escuchan en el sótano. 

EL MORADOR ... Y LOS MORADORES
Aunque parezca imposible, la casa está habitada por un hombre. El morador de la vivienda es Miguel Ángel (conocido como “Cacho”), un hombre cuarentón, de baja estatura, algo gordo, de barba desalineada y ropas modestas que se define como “changarín”. Cuenta que es sobrino lejano de los originales dueños de la casa, que como no tenía donde vivir se instaló allí porque considera que la casa le pertenece “ por ser el único de la familia y porque la casa estaba abandonada hacía muchísimo tiempo”. Aparentemente, además del morador humano en la casa, también se encuentran uno o varios moradores “no humanos” que parecen no estar dispuestos a retirarse de allí. 

EL DIALOGO CON EL PROTAGONISTA
El Equipo Investigativo Enigmas tuvo la oportunidad de dialogar con este personaje. Recibe al grupo sentado en la puerta de la casa, con el mate en la mano y un cigarrillo apagado jugando en la boca. Cuando se le pregunta que sabe de sus familiares dice textualmente: “Yo de chico conocí a los tíos porque mis viejos venían a visitarlos y me traían. 
De lo que me acuerdo es que la tía Irma era flaquita y andaba siempre con un bastón porque según me contó mi viejo, el gallego le pegó y le quebró la pierna y nunca se curó bien. 
El tío era un gallego gordo que siempre me daba galletitas y me acuerdo que yo tendría unos seis años una vez que me llevó a la casa de una mujer que decía que era la novia y me mostraba como besar a las mujeres. Era un degenerado el gallego ese (dice mientras se ríe). 
Mi viejo –que murió hace poco- me contaba que en el boliche murió un paisano en un duelo criollo (con cuchillos) y que el gallego con los amigos lo tiraron a la calle para no tener problemas. Otra vez le rompieron la cabeza a otro con una botella por discusión de juego. En el bar siempre había peleas y quilombos”.

Cuando se le pregunta como es que llegó a vivir allí dice: “Yo andaba en la lona. No tenía trabajo, no conseguía changas y no podía pagar alquiler, así que le pregunté a mi viejo por la casa y me dijo que es mía porque no hay más parientes. Así que me vine a vivir y acá estoy”. 
Cuando se le pregunta como es vivir en una casa supuestamente embrujada, sonríe nerviosamente y cuenta: “Al principio era muy difícil vivir acá y le puedo asegurar que si hubiera tenido adonde ir no me quedaba ni un día, pero bueno, me acostumbré y sobretodo entendí lo que les gusta y lo que no les gusta que haga a los fantasmas y ahora me dejan vivir tranquilo”.

Lo que interesa a los investigadores es saber que es realmente lo que ocurre ahí y “Cacho” (después de pedir que le compren un paquete de cigarrillos “de cualquiera total todos son venenos”, según dice), relata sus experiencias: “Muchas veces se escuchan ruidos como de botellas que se caen y se rompen, pero no hay nada. 
También encuentro cosas que se cambian de lugar. Al principio a mi me escondían la ropa y sobre todo los cigarrillos. 
Para mí que es el fantasma de mi tía que no quiere que fume en la casa y que no deje ropa en cualquier lado. También cuando yo chupaba en la casa, sentí que me golpeaban en la cabeza y una vez ví una sombra que parecía mi tía cerca de la pared. 
Ahora cuando quiero tomar un vino tengo que ir al boliche de adelante (el antiguo bar) y ahí puedo estar tranquilo. 
En el boliche lo que se escuchan muchas veces es como si estuvieran peliando (sic) con cuchillos, se escuchan como se cruzan los cuchillos y se escuchan gritos. Después se calman. 
Otra cosa que escuché es en el sótano unos ruidos muy fuertes que me parece que no pueden ser las ratas porque son muy fuertes. 
Ahora lo que siempre escucho es para mí el fantasma de mi tía Irma que anda con el bastón porque es un golpe seguido y como que arrastra los pies, pero yo ya me acostumbré y le grito: Che tía no arrastrés las patas” (se ríe a carcajadas). 

El grupo sigue preguntando y Cacho no tiene problemas en contestar, por lo que se le interroga sobre si otras personas han percibido o escuchado algo, además de él. “Si varios han estado acá cuando pasan esas cosas, es más, cuando hay alguien de afuera es como que se enloquecen y empiezan a hacer ruidos y mover cosas.
Mi viejo varias veces lo escuchó y varios amigos míos que nos juntábamos acá para jugar al truco también lo escucharon. Ahora no quieren venir más. 

Hace como dos años me traje una mujer a vivir conmigo y parece que la tía se enloqueció. A ella en la cocina la empujaron, se le prendió fuego una olla con aceite y casi se quema toda; pero lo peor era cuando estábamos en la cama y estábamos ... (trata de hacerse entender con una seña característica) se nos movía la cama, se escuchan ruidos en las paredes que parecía que se venían abajo y escuchábamos caminar al fantasma con el bastón.

Una vez escuché la risa del gallego y mi mujer dice que la tocaron por atrás. La mina no quiso saber más nada y me dejó”. 
Otra vez conocí una mujer en el baile y nos vinimos acá muy borrachos los dos. Como ella quería seguir tomando le dije que se fuera a la pieza del bar que es la única parte donde se puede tomar. 
Ahí vió una sombra con un revolver que se pegó un tiro y dice que escuchó el ruido del tiro y yo creo que también lo escuché, pero no estoy seguro porque había tomado mucho. 
Esta mujer empezó a gritar como loca y vino un vecino a ver que pasaba y ese hombre también vio la sombra con el revólver y él que lo conocía dice que era mi tío, el gallego. Esa loca no duró ni un día conmigo. Y
Yo en este momento vivo en la piecita del fondo que aunque es la más chiquita es la más tranquila, porque en las de adelante no se podía estar, había ruidos, se me apagaban las velas (la casa no tiene luz eléctrica) y era un desastre. 

ENIGMAS INVESTIGA
El Equipo Enigmas siguió los pasos fundamentales para llegar a la verdad de este caso y sus miembros desarrollaron las distintas tareas asignadas. Una parte de este equipo, con la participación de una psicóloga, tuvo un primer diálogo con la persona que habita en el lugar y de esa manera no solamente conocer los casos que acontecen, sino también realizar un perfil del protagonista. 
La primera impresión que deja este personaje es positiva, no demuestra interés en trascender por los hechos, resulta coherente, creíble y demuestra también una sinceridad en sus acciones (reconoce su adicción al alcohol, por ejemplo). En síntesis, este paso de la investigación resulta positivo. 
Otro de los pasos investigativos consistió en obtener testimonios de vecinos de la zona que pudiesen aportar datos para corroborar los dichos del ocupante del inmueble.
Se entrevistaron nueve personas, de las cuales seis de ellas aportaron datos coincidentes, dos manifestaron no conocer sobre este tema y una dijo estar convencida de que todo se trata de una farsa. « Siempre pasaron cosas raras ahí, incluso mientras vivía doña Irma » (Julia - vecina) « Incluso doña Irma me dijo una vez que “el gallego” no la dejaba tranquila ni después de muerto » (Anselmo – vecino, esposo de Julia). 
 « Una vez, junto a unos amigos, vimos por la ventana todo iluminado y como que había gente adentro, pero no había nadie ». (Pablo – vecino). « Un linyera que a veces dormía ahí cuando estaba vacía, me contó que por las noches lo despertaban con golpes y sentía que caminaba gente adentro de la casa. 
Este hombre se fue espantado de ahí » (Mabel – dueña de una panadería vecina al lugar). «Yo muchas veces he escuchado tiros ahí adentro, pero nunca he visto a nadie, Ahora vive ese muchacho, Cacho » (Pedro – vecino que vive frente a la casa). 
 «Es cierto lo que le contó Cacho ... Una noche había una mujer que gritaba como loca. Yo pensé que le estaban pegando y me fui a ayudar. Me asomé por la ventana y la vi que estaba sola, acurrucada en un rincón y vi también una sombra cerca del mostrador, que para mí era don Paco » (Don Cosme – vecino lindero al ex negocio de la casa). 
 « Acá en el barrio es mucha la gente que habla de esa casa, pero yo, la verdad, nunca he visto nada, así que no puedo hablar » (Chela - vecina) «Yo no sé nada de eso ... y por favor, estoy trabajando » (Sixto - almacenero). «Esas son todas mentiras que inventa el vago ése que vive ahí para que lo dejen vivir y nadie se meta ahí. Yo vivo en el barrio desde antes que muriera la almacenera y nunca ha pasado nada. Son inventos de ese atorrante » (Carmen – vecina lindera a la casa) 

En general, los testimonios recogidos hablan de algunos hechos extraños, incluso corroboran los dichos del morador. Cuando se le preguntó a Cacho si conocía a los vecinos que habían testimoniado (sin hacerle conocer las opiniones de cada uno) y cual era su relación con ellos; manifestó conocerlos a todos, algunos de ellos solamente de vista (Pablo, Mabel y Pedro). Dijo tener diferencias con dos de ellos: 
Con Sixto (el almacenero) porque una vez se negó a fiarle algunos productos (fiambre y vino) y habían llegado a insultos mutuos. 
Sobre Carmen (la vecina lindera), dijo que la mujer lo había insultado y amenazada con llamar a la policía para desalojarlo. Según su versión el motivo fue que golpeó al perro de la mujer que quiso atacarlo. 

 UNA NOCHE INTERMINABLE
Y llegamos a lo que fue para Enigmas una noche de emociones fuertes, sobresaltos y experiencias cercanas a lo increíble. Decidimos pasar una noche en el lugar, en compañía de Cacho (el morador de la vivienda) y allí desarrollar actividades investigativas (psicofonias, filmaciones, fotos, ouija, percepciones, etc.) 
Cinco personas del Equipo Investigativo Enigmas se prepararon para pasar una noche en el lugar ubicando los equipos para lograr psicofonías en una de las habitaciones del frente, en el bar y en el sótano. 
Transcurridos treinta minutos donde los grabadores buscaban registros psicofónicos, ingresamos al lugar (en ese momento verificamos que uno de los grabadores –el del bar- no estaba en el lugar donde lo habíamos dejado). 
Nos ubicamos en tres parejas (con la participación de Miguel Angel) en una de las habitaciones del frente, en el bar y en la cocina. 
El primer inconveniente surgió con las dos mujeres que conformaban el grupo. Una de ellas estaba en el bar y sintió una presencia que la tocaba insistentemente por lo que cambió su lugar con un hombre y se ubicó en la cocina. 
Al cabo de un rato, tanto la investigadora que estaba en la cocina, como la otra que estaba en la habitación, sufrieron la invisible agresión de alguien que “les pegaba con un palo” (según la similar definición de ambas). Para evitar inconvenientes y ante lo agresivo de la acción decidimos sacarlas de la casa, por lo que se quedaron en uno de los autos a la espera del final de la investigación. 
Evidentemente en el lugar había entidades que no soportaban a las mujeres y otras que se sentían muy atraídas por ellas. Mientras esto ocurría y todos nos encontrábamos en la cocina opinando cuales eran los mejores pasos a seguir, en el bar se escuchó el estrépito de botellas rompiéndose. 
Cuando todos corrimos hacia el lugar, pudimos comprobar que todo estaba en su lugar, que no había vidrios rotos y (un hecho singular), que la linterna dejó bruscamente de funcionar. Al volver cada uno a su lugar (con dos integrantes menos y dos lugares vigilados por una sola persona, lo que de por sí agregaba una cuota más de preocupación al hecho), encontramos el bolso de la video filmadora dado vuelta y las cosas de su interior desparramadas. 

Las dos mujeres (desde el auto) vieron dentro del bar una intensa luz que parecía moverse por el lugar. Esta luz difería mucho de la tenue iluminación de las velas. 
Muchos hechos singulares ocurrieron esa noche, como presencias, agresiones de entidades no visibles, equipos que dejaron de funcionar, fuertes olores, etc. 
Pero lo peor fue sin dudas, la agresión sufrida tanto por Miguel Ángel como por uno de nuestros investigadores, quienes destaparon una cerveza y prendieron sendos cigarrillos (como parte de la investigación) en una de las habitaciones del frente de la casa y fueron duramente castigados por una entidad invisible que con violencia los golpeó, y empujó, mientras un extraño viento apagó las velas del lugar. 
Nuestro compañero quiso salir corriendo del lugar en la oscuridad y atascó su pie en un orificio del piso, lo que le significó una torcedura en su tobillo derecho.
En cuanto al material obtenido, solo es destacable una parafonía (un registro en la cinta y a su vez audible para los presentes) de pasos con el bastón. 
La ouija fue imposible realizarla, porque la guía giraba locamente, incluso en determinado momento salió expulsada violentamente del tablero. 
Contando en el grupo con un psíquico y en base a las experiencias realizadas, se pudo establecer lo siguiente:
 · La presencia de tres entidades (que suponemos pueden ser Doña Irma, Paco y aquel parroquiano que murió en el lugar). 
· Una entidad (posiblemente Doña Irma) se mueve en la casa y otras dos en el salón de lo que fue el bar., 
· Lo relatado por el habitante de la casa es verdad (por lo menos en buena parte de sus dichos), ya que puso ser corroborado. 
 · Hay algo muy especial con referencia a las mujeres. Recordemos que Miguel Ángel había contado que una fue manoseada y otra agredida por entidades · en distintos lugares de la casa (estos hechos se reiteraron con las mujeres de nuestro equipo). Tal como había contado el morador de la vivienda, en la · casa las mujeres son agredidas y en el bar sucede todo lo contrario. 
 · Todos los presentes escucharon el ruido a botellas rotas en el bar, pero no se encontró nada que justifique ese ruido. 
· Es innegable la molestia que significa en el lugar el hecho de fumar o beber. 
 · Esas entidades que allí habitan están muy arraigadas y es imposible lograr retirarlas del lugar. 
 · El ruido a pasos y el supuesto bastón que los acompaña fue escuchado por tres personas, además de ser registrado en la cinta de audio. 
Este es el resumen de una de las investigaciones que no puede considerarse entre las exitosas porque el fenómeno continúa y nada pudimos hacer al respecto; pero sin dudas fue uno de los casos más impresionantes en los que nos tocó participar y sentirnos casi indefensos ante los invisibles moradores de la casa, además de haber sido agredidos y terminar con un compañero lastimado, por esas presencias que tratan de preservar su lugar y su permanencia allí, mediante todas las formas posibles. 

ACLARACIÓN:
 Se usan varios costumbrismos idiomáticos naturales o comunes del territorio argentino que vale la pena explicar: 
Quilombo. Se da este nombre a lugares donde un grupo de mujeres organizadas, por lo general dirigidas por una mujer mayor, ejercen la prostitución. Se aplica disturbios, peleas, enfrentamientos, etc. 
Estar en la lona. Significa estar en la indigencia, sin trabajo, sin ingresos. 
Duelo criollo. Costumbre que se remonta a una antigua forma de enfrentamiento entre los gauchos de los campos argentinos. La pelea consistía en enfrentarse con un cuchillo o facón en una mano, usando su poncho o abrigo enrollado en su otro brazo a modo de escudo. 
Changarín. De dice de aquella persona que no tiene trabajo estable, que es ocupado por día, horas o trabajos específicos de corto tiempo y sin relación de dependencia. Hacer ese tipo de actividad es hacer “una changa”. 
Mina. Mujer (si bien no es un tono despectivo, se utiliza habitualmente para referirse a mujeres ocasionales o sin relación importante). 
Chupar. Utilizado comúnmente por ciertos estamentos sociales. Significa beber, tomar bebidas. http://www.losenigmas.com.ar/menu.htm

Volvió el temor en zona sur a la misteriosa Trafic blanca

Written By Charles Francis on 04 septiembre 2011 | 11:52

Por Agustín Aranda y Negui Delbianco.- En las veredas se escuchan rumores de secuestros y hasta tráfico de órganos. Pero no hay casos concretos. Jóvenes madres dicen que no hacen denuncias por posibles represalias de policías.

Desde hace más de una década el fantasma de los supuestos delitos cometidos a bordo de una Trafic blanca han corrido como pólvora en los medios, a veces como réplica de algún caso reproducido por los noticieros nacionales. Los motivos fueron diversos: trata de personas, tráfico de órganos, secuestros; un menú ofrecido por la prensa local que incentivó la imaginación de cuanto adolescente se hubiese fugado de su hogar, o de alguna persona mayor que quería justificarse ante su pareja. Pero también determinó que acercarse a cualquier chico y decir: “Qué lindo nene”, se transformara en una actividad riesgosa, ya que el rumor del secuestro de niños convertía a cualquier transeúnte en un potencial delincuente, que seguramente también tenía una Trafic blanca. Sin embargo, los hechos que hoy tienen como escenario la zona sur de Rosario son diferentes. Vecinos pobres, que no se animan a denunciar por temor a romper los códigos de barrio o a terminar fichados por la propia Policía, donde el Estado parece estar en retroceso: zonas en las que no siempre entran los móviles ni las ambulancias, y donde un funcionario policial aconsejó contratar a una empresa privada si se pretendía tener seguridad. Lo cierto es que aunque el miedo y los rumores sobran, hasta ahora, no se ha registrado caso de secuestro alguno. 

Fuentes policiales aseguraron que, desde el viernes de la semana pasada, el servicio telefónico 911, dependiente de la Unidad Regional II, comenzó a recibir llamadas denunciando sospechosos hechos en la vía pública que involucraban a una Trafic blanca y un auto color oscuro con vidrios polarizados. Todas las denuncias correspondían a la zona sur, y las alertas, siempre a posteriori de la visualización de algún supuesto hecho, fueron in crescendo hasta totalizar entre 50 y 60 por día, todos los días. Sin embargo, hacia el fin de semana, los llamados comenzaron a mermar, según indicaron desde la Policía.

Cuidado con el uniforme
La esencia del problema puede empezar a desentrañarse caminando por la zona sur, hablando con las madres, quienes escuchan los rumores sobre secuestros y sacan sus propias conclusiones. Más allá de la existencia o no de secuestradores, cada vez que aparece el rumor sobre la Trafic blanca salen a la luz otras situaciones desde las que emergen temas que están latentes en todo momento pero que, por la condición de quienes lo padecen, no se destacan. 

“Nos parece raro que si a una mamá le sacaron un hijo, no se muestre ante las cámaras y no salga a pedir ayuda a los cuatro vientos. Soy madre y eso de que tienen miedo no me lo creo”, disparó el pasado miércoles al mediodía una señora que estaba entre la decena de mujeres que esperaban retirar a sus hijos de la escuela primaria 61 de Juan Manuel de Rosas 4059. 

“Hace cuatro meses que salió el rumor de que un auto bordó se acercaba a los nenes chiquititos y el conductor les hablaba o el acompañante les sacaba fotos. Puede ser, pero los chicos del barrio son vivos y cuando pasa algo así salen corriendo. Esto no es de ahora. También puede ser cualquiera que venga al barrio a vender merca o hacer otro negocio ilegal”, agregó una de las compañeras de los mediodías frente a la escuela. 

“Tenemos miedo de muchas cosas. Aunque nos parece raro que ningún familiar denuncie la desaparición de sus allegados, tenemos esa sensación desde que las seccionales no hayan querido tomar la declaración, como algunos vecinos alertaron el martes por la noche en bulevar Oroño y Lamadrid. Nuestra necesidad es de tranquilidad, porque acá en la villa no entran los patrulleros, como tampoco las ambulancias. También te da miedo a denunciar porque movés todo el piso de la comisaría. Después vas a tener problemas”, se atajó una de las mujeres, quienes no quisieron brindar sus identidades dado el tenor y las implicancias de lo que sugieren. 

“A las marchas no voy porque tengo temor de que después reciba alguna represalia. Algunos policías te dicen: «Si acá no pasó, para qué hacés lío». Te dicen eso porque no quieren tener problemas”, confirmó otra de las presentes. 

“El jueves nos reunimos en Uriburu y Ayacucho con otras vecinas de zona sur para que aunque sea refuercen los patrullajes en la zona, porque no ves un móvil nunca. Para que agarren a estos sospechosos cuando están dando vueltas”, prosiguió la mamá. 

Un fantasmagórico mito 
Detrás de las 300 denuncias telefónicas al 911 registradas durante el pasado fin de semana –en su mayoría comisarías de la zona sur y Villa Gobernador Gálvez– y tan sólo una presentación en persona, en la seccional 21ª el domingo pasado referente a un hecho en barrio La Granada, el jefe de la Unidad Regional II, comisario Cristian Sola, hizo alusión en declaraciones a la prensa a dos variables verificadas del fenómeno de la combi blanca que a lo largo de más de una década ha tenido distintas características. 

En Rosario, el fantasma tuvo nueve años atrás sus episodios –en su mayoría, tal como recordó Sola, relacionados con jóvenes, en particular, mujeres– que inventaban la aparición del vehículo para esconder un affaire amoroso. En el marco de la por entonces novedosa modalidad extorsiva de secuestros exprés en la provincia de Buenos Aires, durante los meses de septiembre y octubre de 2002 se registraron varios casos de denuncias –radicadas en comisarías– de la Trafic blanca en barrio Rucci, Alberdi y la vecina ciudad de Pérez. En ellas, se mencionó que el objetivo de los secuestros, cuyos escenarios eran en su mayoría las escuelas, era la ablación de órganos, la sustracción de sangre y la trata de personas. 

El 26 de septiembre de 2002, la UR II se mantuvo en vilo por el supuesto secuestro de una adolescente de 15 años, prima del jugador de fútbol Damián Manso. Pero, después de que la supuesta víctima apareciera sana y salva, los investigadores se encontraron con que la chica nunca había sido raptada: en cambio, se había escapado con su novio. 

El 7 de octubre de aquel año, la noticia periodística recreó el caso de un niño de 9 años que denunció en la comisaría 22ª haber sido víctima de intento de secuestro, con la descripción mitológica reproducida hasta el cansancio por los medios. La paranoia generó un despliegue de patrulleros de la Guardia de Infantería y del Comando Radioeléctrico que apresaron a un hombre de 30 años que distribuía pastas a bordo de una camioneta. Al día siguiente, un juzgado correccional dispuso su excarcelación, al no haberse consumado el delito denunciado ni encontrado elementos para incriminar al distribuidor, mientras que la Policía trabajaba para dar con algún testigo que pudiese corroborar o no la experiencia relatada por el niño. 

Diez días más tarde, un nuevo caso de presunto intento de secuestro sacudió la comunidad de barrio Alberdi. Según la denuncia de la madre de una niña de 7 años que estudiaba en la escuela Nº 824 República Oriental del Uruguay, ubicada en Salvat al 1100, dos hombres de entre 25 y 30 años a bordo de una pickup Ford o Chevrolet intentaron seducir al infante, que ante la advertencia de sus compañeras de colegio desistió de subir al rodado. 

Cinco años más tarde, en 22 junio 2007, la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) siguió la pista de un secuestro extorsivo de 10 mil pesos que resultó ser una fábula confeccionada por una menor de zona sur, quien había mentido a sus padres para evitar confesar una relación amorosa con un mayor de edad. En el relato apócrifo de la adolescente, el episodio involucraba una Trafic –pero esta vez de color negro– que la había secuestrado, vendado y liberado sin sus pantalones en el parque Urquiza. Los pesquisas interrogaron a la víctima, quien se quebró y reveló la fabulación, aludiendo a que su padre era muy estricto y no hubiese avalado la relación amorosa. 

Sospecha utilitaria 
Pero el errático fenómeno trascendió la ciudad y el 10 de octubre de 2008 el diario El Litoral de la ciudad de Santa Fe reflejó una situación de “zozobra e incertidumbre” en la comunidad del barrio San Agustín II en el extremo noroeste de esa ciudad. Según el relato del periodista, José Luis Pagés, un vehículo utilitario había “reaparecido, al igual que décadas anteriores”, para seguir a niños del barrio y fotografiarlos, lo que calificó como un trabajo como un “casting callejero” para el secuestro. “Años atrás se decía que una Trafic blanca, cuyos ocupantes permanecían ocultos tras los cristales oscuros iban tras los chicos para robarlos y ofrecer sus partes en un tétrico mercado clandestino dedicado a la ablación y trasplante de órganos”, explicó el vespertino. 

Fruto de la leyenda urbana, los vecinos de San Agustín arremetieron contra un conductor de una Trafic, que fue atrapado en el Camino Viejo y estuvo a punto de ser linchado por una turba enfurecida. Sólo una oportuna intervención policial evitó una desgracia mayor. “El hombre, a duras penas rescatado, resultó ser un repartidor de comercio que se había extraviado y hacía preguntas para volver a su recorrido habitual”, describió El Litoral. De igual manera en los últimos días aparecieron nuevas denuncias en la capital provincial que dieron cuenta de nuevas apariciones de la Trafic blanca.

EL FANTASMA DE VILLA HORTENSIA

Written By Charles Francis on 09 julio 2010 | 22:08

No sé por qué, quizás por una curiosidad innata, quizás por una tendencia natural a lo inexplicable, quizás porque nunca tuve mucho en qué entretenerme -vaya a saber uno por qué a fin de cuentas-, pero el hecho puntual es que siempre una pregunta estuvo en mi cabeza.

Las casas de los fantasmas

Written By Charles Francis on 08 junio 2010 | 3:15

Historias de espectros que habitan Rosario.
Cuentan que la han visto caminar por los rincones de la mansión y hasta la oyeron llorar en el sótano.
Que la llenaba de pena la posibilidad de que demolieran su majestuosa morada en Alberdi y que desde el más allá hizo lo imposible para protegerla. Dicen que el fantasma de María Hortensia de Echesortu supo encarnarse en una medium. Que se cansó de prender y apagar luces cuando la mansión estaba abandonada y sin energía eléctrica y que, aún ahora que en la casona de Warnes 1917 donde funciona el Centro Municipal de Distrito Norte, los guardias nocturnos suelen ver pasear a “alguien” por los jardines. Creer o reventar.

El espectro de Villa Hortensia parece no ser él único que pugna por seguir presente en la ciudad. Múltiples voces de ayer y de hoy aseguran haber sido testigos de apariciones en casas y casonas, en el museo Castagnino, en el teatro El Círculo, en los cementerios y en otros tantos rincones. Son verdaderas leyendas que describen a la ciudad tanto como a su gente. Y se instalan en sus calles, archivos, guías turísticas, fotos y reseñas en internet. Hay quienes han dejado escritos algunos de estos relatos que apasionan hasta los más descreídos; otros los han filmado, mientras el resto se encarga de narrarlos oralmente y compilarlos a la vez. Pasen y vean otra forma de conocer Rosario.

El primer largometraje íntegramente de animación realizado en la ciudad da cuenta justamente de la “Rosario misteriosa”. El año pasado, el filme se exhibió en dos cines de la ciudad, se donaron 900 copias a las escuelas, lo bajaron 7 mil personas de la web (www.larosariomisteriosa.com) y se “vende muy bien, a 20 pesos, en la librería Buchín y en el Monumento”, afirma Pablo Rodríguez Jáuregui, coordinador de la Escuela de Animadores que funciona en La Isla de los Inventos y donde se creó la película.

“A la historia de Villa Hortensia me la habían contado hace más de 20 años cuando llegué a estudiar cine a Rosario y me volví a topar con ella por la película. Luego surgieron otras tantas como la de Luisito, el boletero del teatro La Opera que luego fue El Círculo. Dicen que el hombre no tenía casa y vivió ahí hasta su muerte; y que desde que reabrió el teatro hasta hoy recorre el sector del paraíso. Son relatos fascinantes que se transmiten de generación en generación como los cuentos clásicos sin que queden excentos del morbo y las situaciones extremas”, dijo Rodríguez Jáuregui refiriéndose a esta especie de Fantasma de la Opera vernáculo.

Arquitectos, libreros, fotógrafos, comentarios de gente común y una guía que invita a recorrer rincones misteriosos de París sirvieron para hacer estos dibujitos animados de Rosario. El relato describe también al fantasma de un frustrado pintor no reconocido por los artistas de su época que se deja ver ante los mortales y con sentido de venganza en el museo Castagnino.

Entre las historias que quedaron fuera de la película están la del teatro Colón, de Corrientes y Urquiza, y la de la torre del correo. El primero se demolió y se transformó en un baldío donde solían levantar sus carpas los circos que llegaban a Rosario. Cuentan los visitantes que en los carromatos “desaparecían” cosas. El mirador del edificio postal, que comenzó a construir Angel Guido, el arquitecto del Monumento a la Bandera, se derrumbó porque, entre otras versiones, era una obra más alta que la Catedral. En el actual edificio supuestamente también suceden “cosas raras”.

Ante la demolición. A fantasmas y duendes parecen no gustarles nada las demoliciones y derrumbes. Aparecen en simultáneo con la amenaza de mover los ladrillos de lugar en alguna vivienda y se transforman en guardas celosos del statu quo de una época, su ambiente y su cultura. Basta escuchar el testimonio del secretario de Diseño y Artes Urbanas del municipio, Dante Taparelli, sobre su propia casa. En el inmueble de 1857, ubicado sobre la avenida Belgrano, de estilo italianizante, cuatro patios, aljibe y fuente, vivieron una mujer ilustre y sus dos hijitas. Taparelli recordó que hace tres años tuvo que tirar abajo algunas paredes y aseguró que en ese momento “apareció una mujer vestida de largo con dos nenitas, una en cada mano: fueron segundos de una imagen como en diapositiva”.

El escritor Rafael Ielpi, basándose en datos que le supo brindar el fallecido historiador Vladimir Mikielevich, publicó en su libro “Rosario, del 900 a la década infame” el misterio que sobrevuela a la casa de descanso que tuvo Justo José de Urquiza en Alberdi 1040. “Urquiza tenía el saladero 11 de Septiembre en el ex barrio Refinería y esta casa donde los vecinos aseguraban oír sonidos de cadenas, lo que impedía alquilarla”, sostuvo. Otra casa embrujada fue la del mariscal Santa Cruz en el pasaje que lleva su nombre, pero que ya se demolió; y una más era la de la mansión de Juan Canals, la vieja casa ubicada en Rioja y Moreno. “Se decía que se escuchaban aullidos y llantos de dos personajes folclóricos como el chancho y la viuda. Pero eran malandras que asustaban y les robaban las pertenencias a los que pasaban”, contó Ielpi. Y aclaró que estas leyendas o mitos urbanos no son patrimonio de ninguna ciudad (ver página 10). “Existen en todos lados. Y cuando se escuchan ruidos se reeditan las historias. Es una lástima que no sean verdad”, lamentó.

Cuenteros. Cuentistas, cuenteros o cuentacuentos. Cualquiera de las acepciones viene bien para identificar a los integrantes del Movimiento Rosarino de Tradición Oral (Moronao): narradores, titiriteros y actores que llegan a escuelas y vecinales de la ciudad para contarles, a chicos y grandes, estas y otras historias y escuchar y compilar las que les relatan en cada lugar.

En la página del grupo (www.moronao.blogspot.com) se puede leer “Túneles fantasmas”, la historia que refiere a los pasadizos secretos que creó la mafia en la bajada Sargento Cabral, en conexión con el puerto. Dicen que “la maldad de estos hombres” sembró de muertos y de quejidos espeluznantes y fantasmales a esos túneles.

“Nos hemos encontrado con lindas sorpresas como las narraciones de un grupo de chicos del suroeste quienes nos contaron la historia del Monte Caballero, donde supuestamente existió un pozo y un túnel en el sucedían cosas misteriosas y apariciones. También nos contaron la de la Laguna de Mandinga, que supo existir donde se ubica el shopping de Junín (Alto Rosario). Los vecinos aseguran que se arremolinaban las aguas y salía humo porque el diablo estaba allí”, subrayó la narradora Adriana

Felisia.
Para ella, “rescatar las leyendas de los distintos barrios o zonas” es trabajar con un “importante y sensible aspecto de la cultura como es el de la oralidad”. Felisia no deja de contar que en la sala de teatro de Amigos del Arte, de 3 de Febrero al 700, no son pocos los que han visto seres extraños y han escuchado silbidos de un subsuelo “totalmente vacío”. Relató una experiencia personal escalofriante en la escalera caracol de una mansión de Alem y San Luis y aseguró que su casa estilo campo, ubicada en barrio Echesortu y cuyo antiguo morador supuestamente fue Carlos Casado del Alisal (fundador de la localidad de Casilda), guarda vivencias fantásticas entre sus muros. Por eso, a esta altura se hace inevitable la frase: “Las brujas no existen, pero que las hay las hay”.

18 de enero de 2010 (La Capital)

HISTORIA DE UNA BANDA

 
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