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Un joven murió y otro tres sufrieron heridas en otro ataque con olor a venganza

Written By Charles Francis on 28 abril 2018 | 6:18

Ocurrió ayer a la tarde en un pasillo de Grandoli y Gutiérrez. Suponen que fue un vuelto por el crimen de Ariel "Tubi" Segovia en la cárcel de Coronda.

El derrame de sangre y muertos en el marco de venganzas y enfrentamientos entre grupos antagónicos no cesa en los barrios más conflictivos de Rosario. A sólo 72 horas del crimen en la cárcel de Coronda de Rubén Ariel "Tubi" Segovia, que se suponía un hombre fuerte del clan liderado por Alexis Caminos y con arraigo en el barrio Municipal de la zona sur, ayer se consumó un nuevo homicidio que se sospecha emerge como una réplica vengativa de ese asesinato. Ocurrió a media tarde en uno de los pasillos del Fonavi de Grandoli entre Gutiérrez y Lamadrid, cuando desde un vehículo (los vecinos hablan de una moto y los investigadores de un auto) fueron baleados cuatro hombres, uno de los cuales murió en el acto al recibir un disparo en la cabeza. Fue identificado como Ricardo Ezequiel Gómez, de 35 años y afincado en la zona.
   Aunque las motivaciones del homicidio se desconocen, la frase de un hermano de la víctima fatal del ataque a minutos de lo ocurrido pone al descubierto la compleja trama de conflictos: "A esto lo arreglamos nosotros", dijo el hombre con una serenidad llamativa.
De sorpresa
Según datos preliminares, Ricardo Gómez se encontraba a las 17 tomando gaseosas y charlando junto a otros tres amigos en uno de los pasillos que desembocan en la vereda de avenida Grandoli, donde imprevistamente fueron atacados a balazos.
   Si bien se desconoce si quedaron expuestos en ese lugar por una emboscada o directamente recibieron la ráfaga de proyectiles que era para ellos, lo concreto es que él o los tiradores gatillaron a mansalva y huyeron a toda velocidad. Mientras que algunos vecinos indicaron que los sicarios se trasladaban en una moto, también se deslizó que circulaban en un auto color bordó.
   Como consecuencia del letal ataque Gómez murió prácticamente en el acto, mientras que sus amigos, identificados como Lucas V., Leonardo F. y Tomás H., resultaron con lesiones de gravedad, por lo que fueron derivados a los hospitales Roque Sáenz Peña primero y Heca después, donde permanecían internados en estado delicado.
   La Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) recaló en la escena del crimen bajo la coordinación del fiscal Luis Schiappa Pietra. De las medidas preliminares y la recolección de rastros, se pudo establecer que en el lugar quedaron esparcidas al menos 30 vainas servidas calibre 9 milímetros. También se constató que Gómez presentaba múltiples heridas de arma de fuego en distintas partes del cuerpo.
En medio de la conmoción algunos testigos describieron parte de la mecánica del ataque, que habría ocurrido cuando varios hombres se presentaron en el lugar en un auto bordó, descendieron y desde corta distancia efectuaron los disparos sin mediar palabras.
   En un clima de extrema tensión y mientras se iban enterando de lo ocurrido, allegados, vecinos y familiares de las víctimas comenzaron a brotar por distintos sectores del complejo de viviendas y se aglutinaron alrededor del cuerpo de Gómez. En ese contexto de hostilidad, algunas personas mostraron reparos ante la saturación de patrulleros y grupos de seguridad especiales con armas largas. Incluso los medios de comunicación vieron afectada la cobertura del hecho.
"Lo arreglamos nosotros"
"A ésto lo arreglamos nosotros, esto es así. Mi hermano está ahí, lamentablemente fallecido. Estaban tomando una coca, pasó una moto, tiraron al montón, justo estaba mi hermano y le pegaron a él y a otros chicos más. Hay bronca como en todo barrio, entre las bandas. Ya mataron a «Cachi» (Alberto Ruíz Díaz, de 18 años y baleado en Grandoli y Esteban de Luca el 2 de octubre de 2016) y ahora le tocó a él", remarcó el hermano de Gómez, conmocionado pero sereno ante la televisión.
   Consultado sobre las motivaciones del hecho, el muchacho descartó que su hermano tuviera problemas que despertaran una venganza. "Mi hermano no. Pero hay broncas entre bandas", deslizó sin más precisiones.
Fuentes vinculadas a los primeros pasos de la pesquisa dijeron a este diario que hay indicios para suponer que los heridos responderían a la banda de Alexis Caminos, y los autores materiales al grupo del recientemente asesinado en la cárcel de Coronda Ariel "Tubi" Segovia, quien supo ser ladero del hijo del asesinado ex líder de la barra brava de Newell's, Roberto "Pimpi" Caminos, pero fue muerto a traición.
   Detrás del hecho surge una trama donde emergen los intereses entre las bandas "fuertes" de Rosario que se identifican bajo el poder de los clanes encabezados por Jorge Funes (detenido el miércoles en el operativo "Los Miserables") y sus hijos por un lado, todos bajo el amparo de René Ungaro (condenado por el homicidio de "Pimpi"); y la siempre amenazante mirada de la segunda línea de Los Monos de barrio Las Flores, cuyos líderes fueron condenados y enviados a prisión tras un maratónico juicio oral.

Falleció tras ser atacado a tiros desde una motoy agonizar tres semanas

Written By Charles Francis on 25 abril 2018 | 8:00

Alan Gómez, un chico de 19 años que había sido baleado el pasado 1º de abril en la zona oeste, murió la madrugada del domingo último en el Hospital de Emergencias (Heca).

Alan Gómez, un chico de 19 años que había sido baleado el pasado 1º de abril en la zona oeste, murió la madrugada del domingo último en el Hospital de Emergencias (Heca), donde estuvo internado desde el momento del hecho. Fuentes judiciales señalaron que la investigación estaba en manos de la Fiscalía de Flagrancia pero al confirmarse la muerte del chico la pesquisa quedó a cargo del fiscal de Homicidios Ademar Bianchini.
Según la información oficial, el joven fue baleado la madrugada del 1º de abril cuando estaba en la puerta de una casa de Biedma y Barra y pasaron personas a bordo de una moto haciendo disparos de arma de fuego. Alan recibió un balazo en el abdomen y fue trasladado el Heca donde permaneció internado y lo operaron en dos oportunidades hasta que falleció a las 2.30 del domingo. En el mismo hecho resultó herido de bala en una pierna Sergio Andrés B., quien recibió el alta días después.
De la zona norte
Si bien en principio trascendió que el chico tenía 16 años y había sido baleado en la puerta de su casa, el padre de Gómez se comunicó con este diario para rectificar parte de la información. Señaló que Gómez tenía 19 años, un hijo de un año y medio, y que vivía con sus padres en la zona norte, donde además trabajaba en una cristalería.
El sábado 31 de marzo Alan había ido a bailar con unos amigos a la zona oeste. "Por lo que pude averiguar, fue a eso de las 7 de la mañana a buscar la moto a esa casa donde le dispararon. Y estaba hablando con unos amigos en la esquina cuando pasaron dos pibes en moto y empezaron a disparar. Al hermano de uno de los chicos lo hirieron en un pie", contó Pedro, padre de la víctima. Y aclaró que los otros jóvenes que estaban en el lugar no eran familiares suyo.
Pedro Gómez reveló que desde el momento del hecho intentó saber qué había sucedido y por qué. "No conocía a esos amigos de mi hijo, no son de nuestro barrio, nunca vinieron a casa. Pero me puse a averiguar con conocidos y me dieron algunas pistas. Sin embargo no pude saber qué pasó, si tuvo algún problema en el baile o qué. Se dice que era un asunto de drogas, un ajuste de cuentas, pero mi hijo no tenía antecedentes y estaba trabajando. Se levantaba todos los días a las 5 de la mañana para ir a trabajar", contó con gran pesar.
El padre de Alan relató que en los últimos días su hijo había mejorado al punto que le habían sacado el respirador artificial. Sin embargo, una úlcera perforada habría precipitado la muerte del chico en forma inesperada.
"Quiero saber qué pasó. Aunque esta herida es para siempre y nada me va a devolver a mi hijo, necesito saberlo", agregó el papá de la víctima, quien no descarta impulsar con su familia marchas y movilizaciones para que el caso no quede en el olvido y se haga justicia.
En ese sentido, los voceros judiciales consultados señalaron que los pesquisas tienen "líneas concretas de investigación" sobre los presuntos autores, así como la posible motivación del mortal ataque, cuestiones que "se mantienen en reserva por el momento", explicaron.

Matan a un cuidacoches en el barrio Luis Agote

Un hombre de 60 años que vivía desde hace una década en situación de calle fue hallado asesinado ayer a la mañana en la puerta de uno de los edificios del barrio Luis Agote donde solía pernoctar.

Un hombre de 60 años que vivía desde hace una década en situación de calle fue hallado asesinado ayer a la mañana en la puerta de uno de los edificios del barrio Luis Agote donde solía pernoctar. Se trata de Luis Alfredo Deangeli, conocido en el barrio como "Rengo" o "Garfield", quien presentaba una herida de arma blanca en un ojo y fuertes golpes en la mandíbula y el rostro. El crimen es investigado por el fiscal de Homicidios Dolosos Luis Schiappa Pietra.
El cuerpo de Luis fue descubierto minutos después de las 7 de ayer por una vecina en el ingreso del edificio de Urquiza 3271, cerca de la Terminal de Ómnibus Mariano Moreno. Minutos después llegaron el fiscal y personal de la Policía de Investigaciones (PDI) para realizar pericias y rastros. Se calcula que el hombre fue asesinado entre las 6 y las 7 de la mañana de ayer.
Golpes y un puntazo
"De acuerdo con las primeras observaciones de los médicos, esta persona habría fallecido por golpes. Esto deberá ser corroborado por la autopsia. Tenía un golpe bastante fuerte, con algún elemento contundente, en la mandíbula y un puntazo a la altura del ojo", señaló el fiscal. Y agregó que, según algunos vecinos, el hombre cuidaba coches en la zona.
"Hay varias cámaras de video en el barrio que estamos relevando en busca de información sobre lo ocurrido", agregó el funcionario del Ministerio Público de la Acusación, que hasta ayer no había contactado a eventuales testigos oculares sobre lo sucedido.

Murió un joven que había sido baleado frente a un búnker

Mauro Ezequiel González tenía 20 años y la noche del viernes fue atacado en un pasillo de La República al 6300, cuando fue a comprar drogas.

La República al 6300 es el lugar donde la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desbarató el 29 de febrero de 2008 la primera cocina de cocaína que se descubrió en Rosario. Ese hecho marcó el declive del fallecido Roberto del Valle Padilla, conocido como "El tuerto Boli" en Empalme Graneros. Diez años más tarde en ese lugar nada se ha modificado. Tres facciones barriales se pelean a balazos por la venta de drogas mientras los vecinos tratan de no engrosar la estadística de homicidios. Uno de esos grupos es encabezado por "El choro Juan", un pariente político del "Tuerto Boli" a quien los vecinos señalaron como el autor del balazo que mató a Mauro Ezequiel González, de 20 años. El pibe vivía en Cullen al 900 bis y según su mamá, Nancy, "tenía problemas de adicción y fue a comprar droga el viernes a la noche. Entonces se peleó con los soldaditos. Varios lo corrieron, lo balearon en una pierna y lo dejaron tirado en la esquina de Cullen y José Ingenieros". González fue internado en el Policlínico Eva Perón de Granadero Baigorria donde el lunes a la mañana falleció.
Ayer, un par de horas antes de que un cronista de La Capital llegara al lugar del crimen, dos hombres armados dispararon al menos ocho veces contra una vivienda. "Eran dos tipos caminando que le aflojaron plomo. Es que acá hay una guerra por la venta de drogas. Fueron los de a la vuelta", relató un vecino dudando sobre la familia del pibe asesinado.
"Nosotros estamos esperando que nos avisen que podemos velar a Mauro. Esta mañana dos que pasaron caminando tras dejar el auto en la cortada (Franklin) dispararon contra nuestra casa. Tuvimos que llamar al 911 para que nos manden un patrullero para ir al velatorio. Lo íbamos a velar acá, pero es para que nos vengan a balear", indicó una vecina de Cullen al 900 bis.
En el pasillo
A media mañana de ayer un patrullero cortaba el tránsito en La República entre Cullen y Campbell. Sobre el asfalto, al menos ocho marcas exponían una reciente balacera mientras los peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) trabajan en la escena. Por esa cuadra, a pocos metros de Campbell, funciona en un pasillo un puesto de venta de drogas regenteado por "El choro Juan", familiar político de "Tuerto Boli" según confiaron los vecinos.
"Cuando estaba «El tuerto Boli» no había todos estos quilombos. No robaban a las viejas ni a los laburantes. Éstos les roban a los propios clientes. Entran los pibes a comprar droga y los soldaditos los cagan a palos o les roban", explicó una mujer.
Mauro Ezequiel González era uno de los cinco hijos de Nancy, una mujer que hace seis años pudo comprarse una casa en Cullen al 900 bis, a la vuelta del quiosco de "El choro Juan". "Mauro trabajaba limpiando piletas de natación y estudiaba mecánica en la Escuela Técnica Rodolfo Rivarola. Sí, era adicto, pero eso de que había ido a balearle la casa a los transeros es mentira", indicó Nancy.
Según contó su familia, rodeada de algunos vecinos, el viernes al filo de la medianoche Mauro fue a comprar droga al búnker del pasillo de La República y Campbell. Allí tuvo un altercado con los soldaditos y lo corrieron. En inmediaciones de José Ingenieros y Cullen lo alcanzaron. "Fue «El choro Juan» el que le pegó el tiro en la pierna", apuntó un vecino.
Uno de los hermanos de Mauro llegó al lugar y le pidió a la policía que lo trasladara porque el proyectil le había lesionado una arteria y el pibe se desangraba. Lo llevaron al Policlínico Eva Perón y nunca se recuperó. Oficialmente se indicó que González ingresó con una herida de bala que le perforó el muslo derecho.
Al rastrillar el lugar del hecho, la policía siguió un rastro de sangre hasta el pasillo donde está el quiosco de drogas. Allí detectaron un importante charco de sangre y una moto Honda CG 150 negra, llaves, un celular y varias vainas servidas.
Balacera
Mientras Mauro estaba internado, la familia de "El choro Juan" denunció a los González. Los acusaron de haber baleado el frente de su casa y eso motivó un allanamiento en la vivienda de Cullen al 900 bis. "Me rompieron la puerta y los vidrios. Les dije que no tenemos nada que ver. Yo soy sola y vivía con mi hija y Mauro. Una vez que se fue la policía me avisaron del hospital que mi hijo había muerto por un shock séptico. Después de eso nos amedrentaron. Pasaron anoche tirando tiros y hoy a la mañana también", indicó Nancy. Y un residente agregó que "los de acá a la vuelta se fueron el domingo a la tarde, después de balear al pibe".
El cuerpo de Mauro González fue entregado a su madre ayer al mediodía. "No lo vamos a velar acá porque nos van a balear. Pedimos a la policía que nos escolte (unas 20 cuadras). Todos vamos a ir al velatorio caminando, porque nadie tiene un peso", indicó una vecina. En principio el caso estuvo a cargo de la fiscal de Investigación y Juicio Gisela Paolicelli; pero con el fallecimiento de González pasó a su par de Homicidios Marisol Fabbro.
cortada. La República al 6300. Allí atacaron a González.

Asesinaron de un puntazo en su celda de Coronda a Rubén Ariel "Tubi" Segovia

Tenía 29 años y estrechos lazos con Alexis Caminos, con quien se asegura que conformaba una segunda línea de la banda de Los Monos de barrio Las Flores.

Había pedido pasar a un pabellón común porque sabía que en ese lugar estaría con gente que había sido su estrecha aliada. Pero los códigos de confianza en la prisión suelen ser efímeros. Rubén Ariel "Tubi" Segovia casi no tuvo tiempo para comprobarlo. Alrededor de las 16 de ayer cuatro internos que estaban junto a él en la cárcel de Coronda ingresaron a su celda en el pabellón 8 C, le rodearon el cuello con un cable desde atrás y le hundieron un facazo mortal en el abdomen.
El asesinato, que investiga el fiscal de Homicidios de Santa Fe Jorge Nessier, enmudeció a la cárcel en un estupor que ayer recorrió las distintas agencias del sistema penal santafesino frente a una espiral de violencia entre actores del mundo del delito que parece imparable.
"Tubi" Segovia, de 29 años, era el líder de una de las más importantes bandas de la zona sur, quizás la que dejó traslucir mayor violencia desde el desmembramiento de Los Monos. Investigaciones de distintos fiscales lo mostraban como un aliado estrecho del grupo que en la zona sur encabezaban Alexis y Fernando Andrés "Andy" Caminos, hijos del ex jefe de la barra brava de Newell's Roberto "Pimpi" Caminos.
Negocios desde adentro
"Tubi" estaba preso desde hacía 16 meses, pero sin embargo fue escuchado dando órdenes para la comisión de delitos desde atrás de las rejas, antes de ser trasladado al penal corondino a comienzos de este año. Las mismas interceptaciones revelan que se dedicaba al narcomenudeo.
A Segovia se lo recordará por haber pedido a su ex abogado particular levantar una rueda de reconocimiento para "hacer desaparecer" a Brisa Ojeda, testigo del crimen de su pareja, Jonathan Rosales (cometido en junio de 2016), hecho por el cual él estaba acusado. Días después Lorena Ojeda, hermana de Brisa, fue asesinada de un balazo por error.
En la audiencia imputativa por ese caso se pasaron audios y se lo escuchó a "Tubi" ordenando asesinatos. Por eso, Segovia no llegó a la cárcel solo, sino con un ramillete de rencores de sus víctimas. Acaso fue eso lo que movilizó la traición que le costó la vida.
El pasado 14 de marzo Segovia fue transferido por una orden judicial desde una celda de aislamiento al pabellón 8 C donde están presos integrantes del clan Caminos, quienes son sus vecinos en el Fonavi de Alice y Sánchez de Thompson. Ayer, horas después del crimen, el Servicio Penitenciario santafesino (SP) manifestó en una conferencia de prensa su desacuerdo con ese alojamiento.
"El interno estaba en un pabellón de régimen común donde el Servicio Penitenciario considera que no debía estar, por cuestiones de seguridad", sostuvo la vocera del organismo, Lucía Masneri. "En una audiencia del 9 de febrero —continuó— yo misma dije que tenía que estar en un sector de resguardo donde pudiéramos cuidar de su integridad física y de la de otros internos. En los pabellones comunes se limitan las medidas de seguridad que se puedan tomar".
La funcionaria reprochó que la Justicia "avance permanentemente sobre las atribuciones" del SP, "ordenando situaciones de alojamiento, adaptaciones, diferencias en el régimen, en la progresividad y afectando gravemente la seguridad al interior del penal". No obstante, Masneri aclaró que la orden judicial había sido emitida a partir de un habeas corpus presentado por la defensa del propio Segovia.
"Cuando un interno ingresa a un pabellón se le da un detalle de todas las personas que están alojadas allí y se le consulta si tiene algún inconveniente con alguien. Y él firmó una autorización diciendo que no iba a tener ningún problema de convivencia. Sin embargo, nosotros considerábamos que tenía que estar en un régimen diferenciado hasta que se pudiera evaluar la situación, porque sabemos de las vinculaciones criminales tanto adentro como afuera de las cárceles".
En los casi 40 días que llevaba en el pabellón 8 C (celdas individuales con un patio en común) con otros 21 internos no se habían registrado grescas ni hechos de violencia que hubieran implicado a "Tubi". No obstante, para Masneri, "algo de esto podía ocurrir y por eso queríamos que estuviera en resguardo".
"Impensable"
Segovia fue hallado muerto alrededor de las 16.30 cuando la guardia entró al pabellón 8 C porque había fuego en una celda cercana a la suya. Su cuerpo estaba tendido en el piso, en un charco de sangre y con un cable alrededor del cuello. Masneri dijo ayer que hay que aguardar la autopsia para determinar la causa de la muerte.
"Tubi" fue asesinado durante un recreo, cuando las celdas están abiertas. La vocera del SP sostuvo que si bien el crimen se perpetró en el calabozo, donde no hay cámaras de vigilancia, los dispositivos instalados en el patio registraron parte de lo ocurrido. "Esas imágenes ya están a disposición de la Fiscalía", dijo Masneri.
Al respecto, fuentes ministeriales revelaron a este diario que habrían sido cuatro internos los que ingresaron en distintos momentos a la celda de Segovia. "Esto fue una situación totalmente fuera de lo pensable. Es como si a «Monchi» Cantero lo atacaran en el pabellón 7 de Piñero donde está junto a gente de su entorno. El mismo Segovia pidió ir al lugar donde fue atacado y de hecho en la cárcel era el único lugar imaginable para asignarlo", dijeron desde el Ministerio de Seguridad.
En el centro
Segovia apareció en el centro de pugnas sangrientas que implicaban por igual a enemigos o próximos. El pasado 14 de enero asesinaron a su hermanastra, Marcela Díaz, de 36 años, que iba como acompañante de su novio en una moto. "Tubi" estaba enfrentado a "La banda de Los Funes" y el crimen de Díaz se consideró una venganza por la muerte de Ulises Funes, ocurrida una semana antes. Por la muerte de Díaz fueron acusados Alan Funes y su pareja.
"Tubi" estaba imputado como autor intelectual del asesinato de Lisandro Javier Fleitas, a quien le dispararon cinco balazos el 10 de noviembre de 2016 en Callao y Mister Ross. Según la investigación de la Fiscalía, los tiros en realidad iban dirigidos a Lautaro "Lamparita" Funes —luego detenido— pero los sicarios fallaron.
También fue acusado como partícipe del crimen de Jonatan Rosales, asesinado el 22 de junio de ese año en Padre Giaccone al 1400. Su compañera, que llevaba a su hija en brazos, fue herida. Según la acusación a la que dio curso el juez Gonzalo López Quintana, luego "Tubi" ordenó eliminar a esa testigo, Brisa Ojeda, pero cuando sus sicarios fueron a buscarla (el 16 de diciembre de 2016, en Vera Mujica y Rueda) y la llamaron por su nombre, quien salió a la puerta fue su hermana Lorena. Entonces la mataron de seis tiros.
A raíz de escuchas al celular de "Tubi", un abogado penalista que lo representaba fue acusado de cooperar con él para lograr el aplazamiento de una rueda de reconocimiento de la que debía participar Brisa, lo que según la acusación habría dado margen para la fallida ejecución.
Otro hecho en el que estuvo implicado "Tubi" ocurrió el 29 de noviembre de 2016 cuando en un departamento de Lamadrid 98 bis encerraron, amenazaron y le dispararon a la cara a Juan Saturnino Sequeira, a quien le robaron 150 pesos. Las escuchas delatan que el autor de este hecho fue "Andy" Caminos, a quien el fiscal Florentino Malaponte le imputó robo calificado y tentativa de homicidio calificado.
En cuanto a su lucha por un lugar en la barra brava de Newell's, "Tubi" fue investigado en los homicidios de Maximiliano La Rocca y de Matías "Cuatrerito" Franchetti, líderes de una facción antagónica. A "Cuatrerito" lo mataron el 7 de junio de 2016 en la puerta del club del Parque Independencia. A La Rocca lo ultimaron tres semanas después en la zona de Pellegrini al 5300.
Víctima. Rubén Ariel "Tubi" Segovia, escoltado por policías a Tribunales cuando iba a una audiencia imputativa.

Matan a un chico de 16 años y en venganza balean en la cabeza a una mujer

Written By Charles Francis on 23 abril 2018 | 12:52


Pasco al 4500. Omar Ruiz Díaz quedó tendido en la puerta de un pasillo. El atacante fue un joven de 18 años que quedó detenido. 
Virginia Benedetto

En el barrio Bella Vista oeste los vecinos no soportan más los tiros ni las amenazas y culpan de esa situación a una pandilla que se autodenomina "Los cavernícolas". El sábado a la noche se contó otra víctima en ese vecindario. Alexis Omar Ruiz, de 16 años, quedó tendido en la puerta de un pasillo de Pasco al 4500 y como consecuencia de esa muerte un grupo de unas treinta personas entró al pasillo a los tiros. Una vecina de ese grupo enfurecido, María Estela R., recibió un tiro en la nuca. La mujer fue operada ayer en el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Su estado era reservado.
El ataque a Ruiz Díaz ocurrió alrededor de las 23.30 del sábado. Cuando la policía llegó al lugar se encontró con el adolescente herido con un disparo en la zona del tórax. Fue trasladado al Hospital Clemente Alvarez, donde falleció. Según los primeros testimonios recogidos por la policía el atacante fue un joven de 18 años que se encontraría entre uno de los cinco detenidos ayer por el caso.

La captura de Franco N, sospechoso de haber sido uno de los que disparó contra Ruiz, se realizó poco más tarde cuando alrededor de la una de la mañana un móvil del Comando Radioeléctrico llegó al mismo pasillo de Pasco al 4500 y encontró allí a María Estela R., de 57 años, con una herida de bala en la nuca. En ese instante un familiar la trasladó al Heca.


Mientras la policía confeccionaba las actas de los hechos, llamó la atención que a pocos metros del pasillo, por Pasco, un grupo de personas increpaban a un joven, Franco N, que según indicaron "sería el autor del homicidio" y en ese mismo momento los efectivos lo detuvieron. El joven vive en barrio Ludueña y según testigos había llegado a la casa de la mujer herida, que es su abuela, "para defenderla" ante posibles represalias del crimen de Alexis.

Silencio y miedo

En esa cuadra del barrio Bella Vista los vecinos sólo escucharon "unos tiros". "No vimos nada", dicen. No saben quién era el muerto ni el detenido y en algunos casos tampoco conocen a la mujer herida, que hace al menos diez años que vive allí. Solo una niña en su inocencia dijo que es "la Mari", pero su madre la hizo callar.

Pero a una cuadra de allí algunos se atreven más. "El problema es con estos de «Los cavernícolas». Es una bandita que pertenece a una misma familia o son amigos entre sí y se creen los dueños el barrio. Hacen de todo, venden drogas, roban y andan a los tiros. Después de cierta hora ni salimos a la calle", contó un vecino.

Esta banda aparece en las crónicas desde 2015. "Los más chicos no tiene más de 15 años. Están armados y se quedaron con la zona que va de Servando Bayo hacia el sur", dijo una mujer.

Otros vecinos dieron su versión de lo ocurrido una hora después del crimen cuando amigos de la víctima irrumpieron en el pasillo y resultó herida Estela R.: "Se escucharon muchos tiros y parece que el pibe que murió, Ruiz, era de Los Cavernícolas. Al rato llegaron al pasillo los amigos del pibe muerto para vengarse y dijeron que lo habían matado de ahí adentro, del pasillo donde vive Mari. Eran como veinte o treinta y algunos andaban con dos revólveres. Empezaron a tirar y le dieron un balazo a esta mujer".

De acuerdo con este testimonio, "cuando paró la cosa y el nieto de Mari salió corriendo de la casa lo agarraron entre varias personas y le dijeron a la policía que este chico, Franco, lo había matado a Alexis. Pero no se sabe bien quién lo mató al chico, es más, algunos dicen que el que lo mató de verdad se va entregar mañana acompañado de la madre, porque dice que tiene miedo de que Los Cavernícolas lo maten".

La policía detuvo en total a cinco personas que quedaron a disposición de la fiscal Marisol Fabbro, quien evaluaba quiénes podían tener o no relación con los disparos. Según comentaron otros vecinos "en la 32ª están detenidos varios, algunos de la banda y dos menores familiares de Franco, pero la familia no los puede ir a buscar porque en la puerta de la comisaría están Los Cavernícolas y les dijeron que, si van a la seccional y los buscan, después los matan a todos".

Detenciones

Las detenciones se desencadenaron desde las 10 del domingo. Durante el transcurso de la mañana un vecino dijo que lo habían amenazado de muerte. Efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) que se encontraban en el barrio trabajando en el crimen recibieron la denuncia y dieron cuenta de ello al Comando Radioeléctrico.

Así los policías de esa tropa de calle llegaron hasta un pasillo de Servando Bayo entre Pasco e Ituzaingó y detuvieron, aparentemente luego de una breve persecución, a Juan Manuel G. y a Lisandro B., dos menores de 15 años, y a Carina L., madre de Juan Manuel. Según informaron fuentes de la Fiscalía en la casa secuestraron un revólver calibre 38 corto descargado.

Pasadas las 13 un móvil del Comando que estaba rastrillando la zona de Cerrito y las vías dio con quien, según testigos, habría sido parte del hecho en que murió Ruiz. Observaron a un muchacho que coincidía con la descripción de los vecinos y apresaron a Jonatan M., alias "Noni". Al constatar su identidad y detenerlo le secuestraron un revolver calibre 32 con 6 cartuchos en su interior, dos cartuchos más que guardaba en un atado de cigarrillos y un maletín donde llevaba el arma.

Los detenidos quedaron alojados en la seccional 32ª, donde ayer era muy difícil ingresar porque un grupo de muchachos bloqueaba la puerta. Estaban a disposición de Fabbro, fiscal de Homicidios Dolosos, quien estudiaba anoche las declaraciones de los testigos para evaular quiénes de ellos irán a audiencia imputativa por el crimen o son derivados a la unidade Flagrancia por otros delitos.

Un hombre fue asesinado en otro ataque con sello mafioso en zona sur

Written By Charles Francis on 20 abril 2018 | 0:23

Una mujer de 37 años recibió un disparo en el pómulo y se encuentra internada en estado reservado, y un nene de 8 años fue herido en el pie y está fuera de peligro. El hecho se produjo en el barrio Saladillo.

Un hombre fue asesinado, una mujer se encuentra internada en estado reservado y un niño sufrió una herida de arma de fuego en el pie tras un ataque a balazos desde una moto y un auto en la zona sur de la ciudad. El hecho se registró esta tarde, alrededor de las 17.30, en Dinamarca 500 bis, en el barrio Saladillo. Se levantaron 40 vainas en el lugar.
Según transcendió, los agresores se trasladaban a bordo de una moto y un auto Fiat Siena blanco y efectuaron disparos de ametralladora contra el frente de una vivienda causando la muerte de Cristian Reynoso, de 37 años, quien recibió múltiples disparos en la zona del tórax.
En tanto, la mujer, también de 37 años, recibió un impacto de bala en un pómulo y quedó internada en estado reservado en el Hospital Provincial.
Además, el chico de ocho años fue alcanzado por un balazo en el pie y fue trasladado por familiares al Hospital Roque Sáenz Peña, donde se encuentra fuera de peligro.
Tras el incidente, los delincuentes dejaron abandonada la moto en la que se trasladaban algunos de ellos en la zona de Lamadrid al 400 bis y se dieron a la fuga.
Interviene la fiscal de Homicidio Doloso Marisol Fabbro, quien dio intervención a Gabinete Criminalistico de la Policía de Investigaciones (PDI) y levantamiento de rastros. En el lugar se levantaron más de 40 vainas que se enviaron a peritaje, posiblemente sean de una ametralladora.

Asesinó de un balazo a un joven en Roldán y casi termina linchado por los vecinos

Written By Charles Francis on 17 abril 2018 | 7:31

Ocurrió esta noche en barrio Villa Flores, en la localidad ubicada 25 kilómetros al oeste de Rosario. Personal policial logró contener a la enardecida multitud.

Un hombre que cometió un asesinato en la localidad de Roldán fue rescatado por personal policial cuando vecinos intentaron hacer justicia por mano propia. El episodio ocurrió esta noche en el barrio Villa Flores de Roldán y el supuesto asesino se encuentra detenido.
El episodio ocurrió en cercanías de Pueyrredón y Vélez Sarsfield, donde un muchacho fue asesinado de un balazo. Vecinos aseguraron que el óbito llevaba también un arma de fuego, por lo que podría tratarse de un enfrentamiento.
Mientras tanto, un grupo de unas setenta personas se dirigió hasta la casa del atacante con la intención de lincharlo. En ese momento llegó personal policial, que fue agredido por la multitud a piedrazos, a lo que los uniformados respondieron con balas de goma. La muchedumbre también incendió un automóvil.
Finalmente la Policía, con el apoyo de comisarías de la zona, redujo a los revoltosos y controló los enfrentamientos, además de detener a Néstor D., de 29 años, acusado de perpetrar un asesinato.
La víctima fatal fue identificada como Federico Poblete, de 20 años. El fiscal a cargo del caso es Florentino Malaponte.

Milton César fue internado y dado de alta tras autolesionarse en Piñero

El conocido preso fue trasladado al Hospital Provincial a raíz de las heridas. Fue atendido en el nosocomio y ya regresó a la cárcel.

El conocido preso identificado como Milton César fue internado y dado de alta luego de autolesionarse en la cárcel de Piñero. Se encuentra detenido en el pabellón 16 de la mencionada prisión.
César, quien se encuentra fuera de peligro tras ser atendido en el Hospital Provincial, está implicado en delitos contra la propiedad y es a quien los miembros de la banda de Los Monos buscaron tras el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero, líder del clan, pensando que era uno de sus ejecutores.
Es un conocido peso pesado de la zona sur de la ciudad. Está preso por amenazar de muerte a una chica en abril de 2014. Su familia cayó en desgracia en mayo de 2013, cuando su hermano Nahuel y su mamá Norma fueron asesinados en forma salvaje en la esquina de Acevedo y avenida Francia mientras viajaban en una camioneta Nissan 4x4.
Diferentes investigadores aseguraron que el ataque estuvo estrictamente relacionado con el homicidio de Claudio "Pájaro" Cantero, el día anterior. Para los pesquisas, Los Monos, por error, ordenaron la matanza al suponer que Milton estuvo relacionado con la muerte del "Pájaro", pero luego supieron que en realidad era Milton Damario a quien buscaban.

Lo asesinan en su casa en aparente intento de robo

Según la información preliminar, Víctor Maidana fue baleado al intentar cerrar la puerta de su casa para impedir el ingreso de ladrones.

Un joven de 27 años fue asesinado de un balazo en el pecho en su vivienda de un humilde sector del barrio Alvear. Si bien por el momento no se descarta ninguna línea de investigación, la hipótesis inicial señala que el crimen fue consecuencia de un intento de robo que habría resistido la víctima que, en virtud de lo declarado por su novia, recibió un disparo cuando intentaba evitar que los delincuentes abrieran la puerta para ingresar a la casa.
Fuentes policiales y judiciales confirmaron que Víctor Luis Maidana fue asesinado pasada la medianoche de ayer en su casa de Palpa al 3800, en la zona sur de la ciudad. Una mujer de 31 años identificada como Vanesa B., quien les dijo a los primeros policías que llegaron a la escena del crimen que era la novia del joven asesinado, relató que ambos se encontraban en la vivienda cuando dos hombres intentaron ingresar.
Entonces, según ese relato, Víctor intentó cerrar la puerta de la casa y en ese momento recibió un balazo que lo dejó malherido. En el lugar del hecho se secuestró una vaina servida calibre 22.
Los agresores huyeron a la carrera y minutos después el joven baleado fue trasladado por personal policial hasta el Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca), donde ingresó cerca de las 0.20 con una herida de arma de fuego en el tórax. Casi una hora después, a las 1.15, murió en dicho centro de salud.
Para qué
Hasta ayer lo que se sabía del homicidio era lo que había contado Vanesa. Que estaban en la casa, una modesta construcción ubicada en un terreno cercado con alambre, cuando dos personas aparecieron con intenciones de robo. Eso motivó a Víctor a cerrar la puerta para impedir el ingreso de los intrusos. En ese marco recibió el disparo mortal.
"Por el momento no aparece otro móvil para pensar que no se trató de un intento de robo. Por lo que sabemos este joven no tenía conflictos previos. Sabemos que algunas personas quisieron ingresar al domicilio pero no sabemos para qué", resumió el fiscal de Homicidios a cargo de la investigación, Florentino Malaponte, al tiempo que agregó que continuaba la búsqueda de testimonios que puedan aportar más información sobre lo ocurrido.
El caso es investigado por personal de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) y de la comisaría 18ª, con jurisdicción en la zona donde ocurrió.

Estupor ante un nuevo triple crimen con sello mafioso a plena luz del día en Baigorria

No alcanzaron a bajar del auto en el que llegaban a la casa que ocupaban desde hacía meses cuando tres sicarios los acribillaron de al menos 20 tiros.

Tres hombres fueron ejecutados a balazos ayer a la tarde en Granadero Baigorria cuando llegaban a la casa donde estaban viviendo en Granadero Baigorria y, antes de que alcanzaran a bajar del auto en el que iban, tres personas bajaron de otro vehículo y las acribillaron en un hecho que para el fiscal a cargo de la investigación fue planificado y encargado.
Las víctimas, con antecedentes penales, fueron identificadas como Ezequiel David "Parásito" Fernández, de 38 años; su hermano José Horacio "Grasita" Fernández, de 30, Gerardo "Abuelo" Abregú. Al menos el primero estuvo implicado en un fallido secuestro que, según una investigación de la Justicia Federal, fue orquestado desde la cárcel por Ariel Máximo "Guille" Cantero, uno de los líderes de la banda de Los Monos.
Según los primeros datos surgidos de la escena del crimen los hermanos Fernández y Abregú fueron ejecutados alrededor de las 16.30 de ayer frente a la vivienda de Liniers al 2000 que ocupaban en el barrio Martín Fierro de Granadero Baigorria. Los tres llegaron a bordo de un Chevrolet Corsa gris dominio LNP-804 y alcanzaron a estacionar. Un segundo después se detuvo en medio de esa misma calle un Volkswagen Bora gris claro con vidrios polarizados y la patente trasera caída. En ese vehículo iban cuatro personas de la cuales tres se bajaron portando armas "que parecían metralletas cortitas", según describió un vecino, y les descargaron al menos 30 disparos.
Una de las víctimas quedó con su pierna derecha apoyada en el piso y aferrada a un cuchillo de mano. Un testigo contó que "no respondieron los tiros desde el auto, no fue como una guerra, tiraron los de afuera y listo. Los cuerpos estaban muy mal, había mucha sangre y estaban desfigurados".
Planificado
El fiscal de Homicidios Florentino Malaponte, a cargo de la investigación de este triple crimen, sostuvo en declaraciones a la prensa que "todos tenían sus DNI encima, hay al menos veinte vainas y los cuerpos muestran múltiples disparos".
Sobre el móvil, no aventuró hipótesis: "Estamos trabajando con paciencia para recabar los mayores datos posibles. Lo que es claro es que es un crimen por encargo, planificado y que venían siendo vigilados o perseguidos a corta distancia. No nos consta que el crimen esté ligado al narcotráfico, pero esta gente tenía antecedentes y estamos trabajando sobre eso", dijo.
Gente común
Los vecinos del barrio Martín Fierro estaban conmocionados. Pare muchos de los Fernández eran gente "común, que no molestaban" y hacía "unos cuatro meses que se habían mudado a esa casa". Si bien las relaciones delictivas ligan a al menos uno de los Fernández con la banda de Los Monos, los vecinos aseguran que "acá no vendían drogas ni nada. No era un bunker. Esta gente iba y venía, y otro hermano de los chicos, Nahuel, también andaba por acá".
Algunos alcanzaron a ver lo sucedido en plena tarde de ayer. "Un auto se paró en la calle y los que se bajaron tenían armas negras más grandes que una (pistola) 9 milímetros. Tenían como un soporte o algo así pero eran mas cortas que una metralleta. Los tiros parecían cohetes, yo pensé que era un buscapié cuando estaba en la cocina pero cuando salí los vi. No duró mucho, fueron unos segundos. Después se subieron al auto y se fueron rápido", resumió una vecina.
Fuentes policiales agregaron al respecto que los sicarios huyeron por Liniers hacia Sylvestre Begnis, a unas tres cuadras, y de allí se perdieron de vista hacia el lado de autopista. Y agregaron que en el lugar no hay cámaras de videovigilancia.
Las dos puertas derechas del Corsa quedaron abiertas y del auto "sólo se veía salir como un humo", coincidieron. Luego el Gabinete Criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI) recogió unas 19 vainas servidas y varias esquirlas .
Merodeando
Según otros testigos involuntarios el auto en el que iban los asesinos había estado rondando por el barrio. "Lo vimos ayer a la tarde, se ve que buscaban a esta gente", arriesgó un antiguo habitante del barrio donde ayer los vecinos no podían salir del miedo y el asombro por lo que habían presenciado.
Sobre las 18 comenzaron a llegar a la casa de Liniers familiares delas víctimas. Ese fue el momento más tenso. Gritos, llantos y desmayos se sucedieron entre las 18 y las 20, hasta que los cuerpos fueron trasladados al Instituto Médico Legal para que se les practicaran las correspondientes autopsias.
El secuestro erróneo
Sobre las víctimas, fuentes allegadas a la investigación recordaban ayer que Ezequiel David Fernández había sido fue reconocido en escuchas telefónicas como uno de los autores materiales de un secuestro extorsivo registrado en septiembre pasado. Por otra parte, fuentes policiales y judiciales consideraban al hombre de 38 años apodado “Parásito” como un sicario.
   El secuestro extorsivo en el que estuvo implicado Ezequiel Fernández se produjo el 9 de septiembre pasado a las 19 en la esquina de Seguí y Espinillo de barrio Triángulo. Según el juez federal Carlos Vera Barros, desde los primeros minutos de ese día se produjeron diálogos entre Parásito Fernández y Guille que daban cuenta de la participación de ambos en este delito, el primero como autor material y el segundo como ideólogo, ya que entonces se encontraba preso estaba en el penal de Coronda.
   El joven secuestrado fue liberado una hora después de ser retenido luego de que sus captores comprobaran que se habían equivocado: no era la persona que habían seleccionado previamente para obtener el pago de un rescate.
   Si bien Guille Cantero fue procesado como ideólogo por la Justicia Federal, luego la Cámara Federal de Rosario con el voto de Edgardo Bello revocó el procesamiento a los autores del secuestro dictado por Vera Barros por considerar que este delito debía ser tratado por la Justicia provincial. El fiscal general federal apeló esa medida que continúa en consideración, sin resolución por la competencia.
   Cuando la Policía Federal allanó la casa de Parásito en José Ingenieros al 7600, en el marco de la investigación del secuestro, halló tres armas de calibre 9 milímetros cargadas y listas para ser utilizadas, un fusil perteneciente a Gendarmería Nacional y municiones. Sin embargo, Ezequiel nunca fue localizado pese a tener activo desde entonces un pedido de captura.
   En cuanto a José, apodado “Grasa”, también tenía antecedentes delictivos. Había estado detenido por el robo a una sucursal del Banco Francés de Eva Perón y Circunvalación ocurrido el 10 de octubre de 2014, concretado por seis ladrones en moto que robaron dinero de las cajas y también a un cliente que llegaba a depositar dinero.
   También había estado implicado en hechos de sangre la restante víctima del triple crimen, el Abuelo Abregú. Oriundo del barrio 7 de Septiembre, estuvo acusado del atentado en el que fue acribillada a balazos una pareja de adolescentes en barrio Santa Lucía el 21 de mayo de 2015 y detenido por ese motivo. Sin embargo, Abregú fue desvinculado por falta de pruebas de ese ataque en el que murieron Diego Juan Durán, de 17 años, y Julieta Milagros Sosa, de 16.
Posible venganza
Fuentes del Ministerio de Seguridad, de la Policía de Investigaciones y del Ministerio Público de la Acusación (MPA) indicaron anoche que se analizan pistas que sugieren que el triple crimen de ayer es una posible venganza del feroz asesinato a balazos de Alan Ezequiel Pedraza, hallado en un descampado cerca del cementerio de Ibarlucea con 34 orificios de arma de calibre 9 milímetros, que sugieren fueron hechos con una pistola ametralladora. El joven había salido de su casa para dirigirse al Gigante de Arroyito para presenciar el partido que un día antes Rosario Central disputó con San Pablo por la Copa Sudamericana. Pero nunca llegó.

Discutió en la calle con su pareja tras una fiesta y la mató de una puñalada

Written By Charles Francis on 16 abril 2018 | 7:26

La víctima tenía en sus brazos a la hija de ambos. La escena fue vista por familiares de la mujer de 28 años. El sospechoso, de 22, quedó detenido.
00:00 hs - Lunes 16 de Abril de 2018
La madrugada del domingo era feliz en la vecinal del barrio 7 de Septiembre donde Jesica y Juan Emanuel, padres de una beba de un año y medio, festejaban el cumpleaños de 15 de la hermana del muchacho. Hasta que pasadas las 5 de la mañana el joven de 22 años comenzó a discutir con su pareja y salieron de la fiesta. Al llegar a Sánchez de Loria y Schweitzer, él la tomó del cabello y la golpeó, mientras le gritaba: "No podés hacerme esto a mí, ¿cuántas veces lo hablamos?". En ese marco sacó de su cintura una cuchilla y comenzó a tirarle estocadas y golpes certeros; al menos cinco puñaladas y la última mortal, le seccionó la arteria femoral a la altura del muslo.
Jesica Daniela Olivera, 28 años, se desangró mientras esperaba una ambulancia. A su lado Juan Emanuel S. se abrazaba al cuerpo de su pareja y le preguntaba "¿qué te hicieron?" mientras se respondía: "Yo no fui. Yo no fui". Sin embargo, vecinos y familiares habían alcanzado a ver la escena, aunque les costaba creerla.
En el momento de la fatal discusión Jesica llevaba a la pequeña hija de ambos en brazos y estaba junto a sus dos sobrinas de 15 y 17 años, que fueron testigos directos de lo sucedido. La beba cayó al suelo agarrada a su madre. Al escuchar los gritos, decenas de vecinos se asomaron a ver qué pasaba y luego llegaron al lugar familiares que estaban en el cumpleaños. "¿Qué hiciste hijo de puta? Te vas a pudrir en la cárcel de nuevo", le gritó en la cara una hermana de Jesica a la pareja de la víctima.
"El sacó la cuchilla y primero le tiró dos o tres golpes a la cabeza. Ella se defendía pero no podía gritar y soltó a la nenita. Le dijo algo y el muchacho le tiro las cuchilladas a la panza y a las piernas. Dicen que estaba embarazada de cinco meses", contó un vecino. "Cuando le dio en las piernas —aportó otro— ella se cayó y le empezó a salir mucha sangre. Vino el padre y unos amigos del pibe y mientras él estaba agarrado a la chica, uno de los muchachos de la familia se tomó una cerveza en la granjita de acá al lado y se la bajo de un tirón. El pibe que mató a la chica parecía como drogado", contaron testigos de lo terrible.
Según coincidieron los testigos, la ambulancia "tardó como media hora en llegar". En ese lapso, una de las adolescente que estaba con Jesica al momento del crimen corrió "hasta la subcomisaría 21ª a buscar a la policía y le dijeron que estaban ocupados, que ya venían, pero igual a los 10 minutos cayó toda la policía por acá", aseguraron distintos vecinos.
Cuando los móviles llegaron al lugar vieron a Jesica tirada a la entrada de un garaje y rodeada de sangre. Junto a su cuerpo estaba su pareja. Cuando el muchacho vio a la policía quiso huir, pero no alcanzó a recorrer más que un par de metros y solo alcanzó a tirar el cuchillo a la vereda contraria.
El crimen es investigado por el fiscal de Homicidios Florentino Malaponte, quien ordenó la detención de Juan Emanuel S. hasta la audiencia imputativa que podría realizarse en las próximas horas.
"Siempre así"
Jesica y Juan Emanuel se conocieron en el barrio y vivían a unas cuadras de la vecinal 7 de Septiembre de Ayala Gauna al 7900, donde se festejaba el cumpleaños. Ellos vivían en Urdinarrain al 7900, en la casa de la madre de ella. En esa misma casa ayer estaban sentadas a la puerta la madre, la hermana y las sobrinas de la joven asesinada. Todas esperaban el cuerpo de Jesica para que luego fuera velado en otra vecinal cercana.
"No sabemos si estaba embarazada, él estaba todo el día empastillado y mientras mi hermana tenía cinco trabajos como empleada doméstica él no hacía nada, ni siquiera changas. Para ir al cumpleaños ella fue al centro el sábado a la mañana a comprarle ropa y zapatillas. Era muy buena", alcanzó a decir María, la hermana de Jesica.
La pareja estaba separada desde el miércoles, pero "era siempre así. Le pegaba y ella lo echaba de la casa y él después volvía. Nosotras le decíamos que lo dejara, que era así de loco y golpeador. Pero ella se reía y lo más que hacía era decirle a mi mamá que su vida era de ella, que no nos metiéramos".
"Cada dos por tres ella quedaba internada por las palizas que él le daba. El estuvo preso y tenían la hija de un año y medio", contaron las mujeres de la familia, que estimaron que Jesica y Juan salían desde hacía más o menos dos años.
Jesica tenía otros dos hijos de 3 y 5 años que vivían con ella. "Los nenes se van a quedar con mi mamá, que es grande y sufre del corazón, pero no nos queda otra", se lamentaban ayer sus familiares.

Un enfrentamiento entre primos terminó con un muerto y un herido

Un hombre de 31 años fue asesinado de al menos cuatro balazos luego de una discusión y un primo suyo fue detenido, también herido, como principal sospechoso.

Un hombre de 31 años fue asesinado de al menos cuatro balazos luego de una discusión y un primo suyo fue detenido, también herido, como principal sospechoso. El violento episodio ocurrió la noche del sábado en Villa Gobernador Gálvez y el detenido, un joven de 21 años, podría ser imputado en las próximas horas como autor.
La noche del sábado Fernando Robai se trenzó en una discusión con Gabriel Carlos C., un joven de 21 años que según distintas fuentes era primo suyo. La disputa se desencadenó en inmediaciones de Montevideo y el pasaje Capuchino, en uno de los barrios más alejados de Villa Gobernador Gálvez. Robai fue trasladado al Hospital Gamen de esa ciudad donde falleció como consecuencia de al menos cuatro heridas de bala: una el cráneo, otra en el hombro y dos en tórax.
Según fuentes oficiales el presunto homicida fue capturado una hora después, al ingresar alrededor de las 22 al Hospital Roque Sáenz Peña trasladado por sus familiares. Al ser revisado en la guardia le diagnosticaron una herida de arma de fuego en el muslo derecho y por la complejidad de sus heridas se dispuso su traslado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez.
Al tomar conocimiento de la internación de Gabriel Carlos C. el fiscal de Homicidios Florentino Malaponte ordenó que quedara con custodia policial en calidad de detenido hasta que los médicos dispongan que esté en condiciones de ser trasladado a una dependencia policial para luego ser sometido a una audiencia imputativa.
Los familiares de la víctima detallaron que alrededor de las 20.30 del viernes Fernando y Carlos habían mantenido una discusión y que fue el propio primo quien le efectuó los cuatro tiros a la víctima.
Silencio
El homicidio se desencadenó en una zona de calles de tierras en el sector sudoeste de Villa Gobernado Gálvez, en los límites del barrio Soldado Aguirre. La tarde del domingo entre las cinco o seis casas ubicadas en la zona de Montevideo y Noruega había un silencio de piedra. Las pocas familias se conocen bien, sin embargo nadie quería relatar los hechos. La casa de Gabriel C. estaba vacía y su madre aguardaba a esa hora novedades respecto de su estado de salud en el Heca.
Sólo pudo reconstruirse a partir de frases dispersas y de fuentes oficiales que los dos hombres mantenían "una bronca vieja", pero nadie quiso ni pudo aclarar de qué se trataba.

Lo matan de un tiro en la espalda al término de un entredicho vecinal

Familiares y allegados a la víctima, un albañil de 27 años, acusaron a un joven al que identificaron como Mauro y que anoche continuaba prófugo.

Maximiliano Acosta, un albañil de 27 años, murió apenas empezaba el domingo en la puerta de la casa de sus suegros, en Callao y Centeno. Había llegado allí con Laura, su mujer, y la idea era salir después con amigos y cuñados por el barrio, o bien ir a avenida Pellegrini a tomar unas cervezas. Pero cuando estaba en la puerta de la casa de sus familiares, una construcción humilde y de frente amarillo, se acercó un chico del barrio y como final de una discusión que mantenía con Acosta le disparó por la espalda mientras la víctima intentaba llegar a la puerta de la vivienda.
Inmediatamente después el agresor, identificado por testigos como Mauro O., corrió a la vista de todos y así dejó la zona. Al cierre de esta edición se mantenía prófugo y con un pedido de captura ordenado por el fiscal Homicidios Florentino Malaponte.
"Nos gritaban"
Laura, la mujer de Acosta, contó como sucedió la muerte en la medianoche del domingo. "Fuimos a la casa de mi mamá y enfrente estaban estos pibes. Nos decían cosas y nos gritaban, pero Maxi no decía nada y se reía. Nosotros no nos metemos con nadie, Maxi trabaja mucho y yo también. La idea era ir a la casa de mi mamá y después entre los cuñados salen y nosotras nos quedamos acá, es costumbre ya".
"Maxi jodía con Vanesa, mi otra hermana y estos pibes gritaban. Entonces no sé que dijo él y uno del grupo se acercó por atrás cuando nos metíamos en la casa y le disparó por la espalda. El se cayó y yo fui corriendo hasta la avenida Ovidio Lagos para que viniera la policía, pero no vinieron. Después llamamos al 911 y el que disparó, este Mauro, se fue a la casa de su madre a esconderse. Y no sabemos más".
La ambulancia del Sies tardó media hora en llegar y Maximiliano fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Alvarez. Allí el médico de guardia intentó reanimarlo pero el muchacho tenía un balazo de una pistola calibre 9 milímetros en el hemitórax derecho que le provocó la muerte en el centro de salud.
En ese marco, vecinos y amigos de Maximiliano dijeron que el que tiró tiene una operación de ano contra natura, por lo cual los pesquisas creen que no podrá ir muy lejos.
Sin joder, sin deber
Los hermanos de Maxi estaban ayer en la casa de la pareja, en Pueyrredón al 4000, donde todo era llanto e indignación. "Maxi nunca tuvo un solo antecedente, siempre trabajó como loco y todo lo que hizo lo hizo así, sin joder a nadie y sin deber un peso. Era un gil laburante, un gran pibe", dijeron sus allegados.
Laura y Maximiliano no tenían hijos. "No nos metemos con nadie y lo matan así", no se cansaba de repetir su esposa, desconsolada, mientras recordaba que a su marido "todos lo conocían en el barrio y lo querían, nunca tuvo problemas con nadie".
A los familiares les dijeron que hoy les entregarían el cuerpo, que la madrugada del domingo fue trasladado al Instituto Médico Legal. "El que lo mató tiene arresto domiciliario pero nunca lo cumplió. Todos lo conocemos y sabemos que entre otras cosas vende drogas por acá", dijeron sin miedo los amigos del muchacho asesinado.

Garrafa, el pibe de Grandoli ejecutado en Ibarlucea

Written By Charles Francis on 13 abril 2018 | 20:55

Alan Ezequiel Pedraza salió anoche con intenciones de ir ver el partido de Central. Poco antes de este mediodía apareció asesinado en un descampado en la vecina localidad. Lo acribillaron de 28 disparos, a juzgar por la cantidad vainas servidas que quedaron allí.

Alan Ezequiel Pedraza salió anoche con intenciones de ir ver el partido de Central ante San Pablo en el Gigante. Desde entonces nadie supo de él. Poco antes del mediodía de este viernes apareció asesinado en un descampado en la localidad de Ibarlucea. Lo ejecutaron de 28 disparos, a juzgar por la cantidad vainas servidas que quedaron allí, y dejaron el cuerpo en una zona rural cercana al cementerio de Ibarlucea. Por la noche su padre había recibido un llamado que adelantó lo peor. “Llevale flores”.
Antes de que el reloj marcara las 12 del mediodía un trabajador de la zona encontró un cadáver en una zanja, al costado del trayecto conocido como Camino de los Incas, en Ibarlucea. Para llegar al lugar donde ejecutaron al joven, de 20 años, hay que adentrarse un kilómetro en zona rural, describió un investigador. Pasadas las 13 los detectives de la Policía de Investigaciones llegaron al sitio. Establecieron que el joven presentaba múltiples disparos, y en el lugar había 28 vainas servidas calibre 9 milímetros. “O le bajaron dos cargadores de pistola o usaron una metra”, dijo un vocero de la pesquisa.
Garrafa, como conocían en la calle a Pedraza, estaba afincado en Maestros Argentinos y Gutiérrez, en barrio Grandoli, una de las zonas en disputa entre los bandos de este barrio y el lindero Municipal, cuyos coletazos recrudecieron durante las últimas semanas en barrio Tablada.
Los familiares, desesperados, habían posteado su foto en las redes y un teléfono de contacto. La publicación se compartió cientos de veces. Esta tarde les llegó la peor noticia. Según investigadores, a Garrafa “lo chuparon” antes del partido de Central por la Copa Sudamericana, que se inició este jueves a las 21.30 en Arroyito.
Según las fuentes, los vecinos de esa zona de Ibarlucea comentaron haber escuchado a los lejos detonaciones, las que se presumen dieron muerte al joven, alrededor de las 21. En la zona no hay cámaras de seguridad, un dato que, se presume, los verdugos de Pedraza tuvieron en cuenta.
Un familiar del joven había radicado una denuncia de paradero este viernes en la comisaría  15ª, al tiempo que la familia hacía los desesperados posteos en Facebook. El fiscal a cargo del caso, Florentino Malaponte, dijeron los portavoces del caso, ordenó las primeras medidas, entre ellas el levantamiento de rastros y la ubicación de posibles testigos.

HISTORIA DE UNA BANDA

 
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